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miércoles, 13 de febrero de 2013

Iván Repila en Bilbao con su "El niño que robó el caballo de Atila"




Estimados bilbaínos, gente que habría querido nacer en Bilbao y los demás.

Os escribo este correo para informaros, animaros y solicitaros. A saber:



INFORMAROS

De que presentaré mi segunda novela, "El niño que robó el caballo de Atila", en Bilbao y en dos fechas y lugares distintos:

- Jueves, 7 de marzo, 19h30. Casa del Libro (Alameda Urquijo).

- Martes, 26 de marzo, 19h00. FNAC (Alameda Urquijo. Manda huevos).



ANIMAROS
A que vengáis como locos a una o -todavía mejor- ambas presentaciones. Ya conocéis la mecánica: vosotros llenáis el garito, yo hablo un rato, aupa Athletic y Viva la República. Comprar el libro estaría de puta madre, pero no es obligatorio, por desgracia para mi economía y por suerte para la vuestra. En todo caso, recordad que todo queda en casa.


Solo un apunte más: en la Casa del Libro son estrictos con el horario y me obligan a empezar exactamente a las 19h30, para poder cerrar el local  a las 20h30 en punto. Luego no digáis que no avisé...


Un fuerte abrazo!

i.

lunes, 4 de febrero de 2013

EL NIÑO QUE ROBÓ EL CABALLO DE ATILA de Iván Repila



La seguda novela de mi amigo y admirado Iván Repila.

Tras su éxito con Una Comedia Canalla, editada en Libros del Silencio, ahora publica El niño que robó el caballo de Atila con la misma editorial.

Os va a sorprender por una razón muy sencilla: la facilidad que ha tenido Iván para dar un giro de 180 grados y cambiar de registro en esta segunda obra.

La recomiendo totalmente.


miércoles, 11 de abril de 2012

Un intento de reseña sobre UNA COMEDIA CANALLA de Iván Repila



Conozco al autor desde hace un tiempo, digamos, más o menos razonable, y lo digo porque el leer esta COMEDIA CANALLA hace que me cuestione muchas, muchísimas cosas que podreis leer después.

No quiero empezar por la típica descripción del libro: hablar de los personajes, la trama, bla, bla, bla y más bla. Eso se lo dejo a los lectores que lo compren, repito ¡QUE LO COMPREN, JODER!, que la venta de libros está de capa caída y el cierre de más y más librerías es inminente.
Dejemos a un lado mi faceta más reivindicativa para centrarnos en lo que nos traemos entre manos en este post.

Cuando Iván Repila (sin acento en la "e" del apellido) se plantea escribir esta novela, y ¡ojo! no estaba en su cabeza para saberlo a ciencia cierta, pero lo deduzco, lo hizo por pura diversión.
Evidentemente toda escritura, todo proceso de creación conlleva eso: un proceso. De la lectura se deduce que no es algo que brotase al azar, al tun-tun. Hay una trama, unos personajes bien elaborados y construidos, pero sobre todo hay algo que me llama poderosamente la atención: el lenguaje, la manera de expresarse de muchos de los seres que pululan por la novela son Iván, me explico. Iván vive, habla y piensa con la misma pasión y la misma locura y desenfreno que sus personajes. Es decir, es un autor sin pose, sin dobleces, sin caretas. Lees el libro, y el que conozca al autor lo sabrá, y a veces llega la confusión ¿dialogas con el citado libro o con su creador? ¡qué maravilla poder dialogar con ambos, cuando en otras novelas ni siquiera logras enterarte de que van!. Y eso señores, eso es muy difícil.


La gran mayoría de los que andan por ahí y se precian de ser novelistas de la hostia fallan:

1. En creerse novelistas de la hostia. Iván no digo que lo sea o no lo sea. Pero esa pose os garantizo que no la tiene. Si acaso una más cercana a la mía con el copazo y pitillo viendo un buen partido de fútbol.

2. Muchos de los susodichos novelistas tratan de elaborar unos mundos a veces oníricos, otras veces demasiado "intelectualoides" (de ahí las comillas). El señor Repila no. Simplemente se ciñe a un mundo que es próximo, nos es o nos puede ser próximo a todos.

3. Encima todo esto lo hace en clave de humor. Y aquí gana el pulso pero sobradamente. Hacer humor en novela hoy en día es muy complicado. Me viene, así de pronto a la cabeza, Safier y Repila. Cuidado, no seré yo el que los compare, pues es un humor distinto. El de Iván es totalmente descabellado, frenético, absurdo a veces.

4. Y lo más bueno y bonito de todo (faltaría la otra "b", la de barato, pero aquí no pega porque los libros hoy en día, lamentablemente baratos no son), es que este novelista entra por la puerta grande en una editorial como LIBROS DEL SILENCIO, la cual atesora otros títulos magníficos. De esto, querido lector, deducimos que Repila no es, ni lo será, un pelota de nadie, que no necesita llamar a la puerta de nadie para que le publiquen en una editorial importante, que no precisa de aparecer por mil y un eventos que recorren la geografía tanto madrileña como del resto de la península, etc, etc, etcétera. ¡Qué no! que este tío no ha necesitado nada de eso. Ha necesitado de tiempo, paciencia, retiro, humildad, dosis de café, algún que otro canuto o pitillo, y sobre todo buenos vasos de ron (eso sí, en vaso ancho por favor) para parir esta criatura.

Enhorabuena señor Iván Repila por la novela y por la lección que nos has dado a todos.


domingo, 25 de marzo de 2012

El guiño que me hace Iván Repila en su novela. Un guiño a mi sobrenombre Voltios.



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-¿ Qué te parece un pescadero? O mejor: un carnicero. Están acostumbrados a la sangre y suelen se tíos grandes.

-¿ Y el olor?

-Joder, es verdad. Nos dejaría el coche patrulla hecho una mierda. A ver, déjame que piense...

-¡ Tiene que correr, Porlan! ¡Y hablar poco, para no dar el coñazo!- Ronaldo empezó a exaltarse: apretaba los puños mientras daba vueltas sobre sí mismo.

- Un electricista sería mejor. Son tíos callados, sin olor. Y le podríamos llamar Voltios.

-Me gustaría mucho alguien llamado Voltios, es un nombre de puta madre: "¡ llama a una ambulancia, Voltios! ". Sí, el nombre funciona. Lo que no sé es si tendría esa capacidad mental...

-Puede fijarse en cables que nosotros no veamos- apuntó Porlan.

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FRAGMENTO EXTRAÍDO DE LA NOVELA "UNA COMEDIA CANALLA" DE IVÁN REPILA, EDITADA CON LIBROS DEL SILENCIO.

ESTE AMIGO, ESTE CABRÓN Y LOCO MENTAL ME HACE UN GUIÑO EN SU PEDAZO DE NOVELA Y ESTOY MUY AGRADECIDO. MIL GRACIAS, MEN.

SE TE QUIERE.

viernes, 23 de marzo de 2012

Fragmento de UNA COMEDIA CANALLA, de Iván Repila



Antes, en algunos pueblos pequeños del entorno de la gran ciudad, no había grúas: esas máquinas costaban un huevo. Así que cuando un coche se quedaba tieso en mitad de la calle, o cuando había que mover una cajonera de escombros municipales, llamaban al Porlan. Y el Porlan venía desde la ciudad con el coche patrulla, se quitaba la camisa y movía lo que hiciera falta. En aquella época, si uno nacía tocho, con pocas ganas de estudiar y un exceso clínico de testosterona, se metía a poli. Y el Porlan, que era una mala bestia en el sentido estrictamente académico y también en el otro, estuvo pegando hostias y moviendo coches hasta que llegaron la democracia y las grúas, y luego solamente pegando hostias


Pequeño fragmento extraído de la novela Iván Repila, UNA COMEDIA CANALLA, publicada en LIBROS DEL SILENCIO, hoy me haré con ella, fijo.

viernes, 16 de marzo de 2012

UNA COMEDIA CANALLA de Iván Répila



Otro amigo que está de celebración. La semana que entra os podeis hacer con esta magnífica novela. Magnífica os lo juro, y no es broma.

Es obligado comprarla, que te la presten, lo que sea con tal de leerla.

Un abrazo y suerte querido amigo Iván.


miércoles, 14 de marzo de 2012

MINICRÓNICA SOBRE LA CREACIÓN DE "AMOR MANUAL"



Este libro tiene un largo recorrido en cuanto a creación y sentimientos. Pero sin duda debo estar agradecido a muchas personas que han ido colaborando en el proceso de creación del mismo desde un principio.

La inquietud de recorrer mi geografía emocional, sentimental, amorosa y sexual se había convertido en una obsesión. Dejó de serlo cuando parí esta criatura.

Este post no tiene más pretensión que la de contar algo que el día de la presentación, por cuestión de tiempo y por cuestión de no aburrir al personal, no podré hacer.

Una vez terminé los poemas y les di las primeras vueltas fueron Eva Gallud (amiga y paciente siempre) y Alejandro Céspedes (amigo y gran corazón) quienes decidieron ponerse manos a la obra con el original que les mandé.

Madre mía, aquello fue una batalla campal, me devolvieron el poemario en añicos, pero contento con lo que aprendí. No solo de sus correcciones y consejos, también de palabras que en mí depositaron Iván Répila o José Naveiras.

Luego busqué alguien para el prólogo. Pensé en Céspedes por todo lo que se había implicado en este "hijo". Aún así creo que Eva tiene esa parte de prólogo que también le corresponde y no aparece en el libro. Es de justicia decir que estuvo muy acertada en muchas correcciones.

El epílogo yo no sé, fruto de mi siempre mala memoria, a cuantas personas se lo pedí: Nares, Eva, Naveiras, etc.

Mi amigo Andrés incluso me dijo que no había necesidad de epílogo, que el libro se defendiera solo y no era necesario volver a explicar lo que ya contaba yo en páginas atrás. Sabio consejo. Lo que sucede es que el epílogo definitivo de Naveiras, un amigo que me conoce como persona y como, digamos escribidor a ratos, creo era fundamental.

Luego llegó el momento en el que quería contar con alguna ilustración en el poemario. Carlota Moraleda era la idónea. Contacté con ella y aceptó sin duda alguna. Tres ilustraciones suyas decoran las páginas de "Amor manual". Esto es con la firme intención de si en futuro vuelvo a escribir, incluiré más y más ilustraciones, incluso que la ilustración acose al texto. Es algo que siempre me ha apasionado, y espero contar con Carlota otra vez para ello.

Después lo que todos sabeis. Mariano Zurdo y Marisa le dieron forma a este poemario con el que os llevo dando la brasa hace mucho tiempo. Y desde aquí les vuelvo a reiterar las gracias.

Finalmente Cecilia Quílez ha realizado una labor encomiable sobre los textos, creando algo maravilloso que no os voy a contar aquí y que prefiero escucheis el día de la presentación.

Poco más os puedo contar. No sé si me olvido de alguien en esta mini-crónica sobre "Amor manual". Bueno sí, deciros que aunque suene a ñoño, y algunos me tachen de "ñoñoman" de vez en cuando, era preciso decir que el poemario entero, aunque solo aparezca en alguno de sus poemas o partes, está íntegramente dedicado a la persona que me lleva aguantando los últimos 14 años: Mayte o La Colorá, como la conocen algunos. Ella y solo ella es la que "sufre" en silencio las lecturas que le hago en petit comité de cada cosa que invento.
No es broma si os digo que todo aquel que escribe creo que tiene su propio oyente de los primeros esbozos de lo que sea. Por eso el mencionar a Mayte.

Gracias a todos.