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jueves, 11 de octubre de 2012

TRANSTRÖMER EN MADRID



El próximo jueves 18 de octubre, es decir, dentro de ocho días exactamente, el poeta sueco y Premio Nobel Tomas Tranströmer visitará Madrid para asistir a una lectura en homenaje a su obra. Será en la Sala de Columnas del Círculo de Bellas Artes, a las siete y media de la tarde, y el acto vendrá introducido por unas palabras de bienvenida de otro escritor tocado recientemente por la varita de la Academia Sueca, Mario Vargas Llosa. La mujer del poeta, Monica Tranströmer, leerá los poemas originales y un puñado de admiradores de aquí (José Manuel Caballero Bonald, Juan Antonio González Iglesias, Esther Ramón, Carlos Pardo, Martín López-Vega, Juan Marqués y un servidor) le daremos la réplica leyendo su traducción española. Será una ocasión especial, sin duda; la mejor manera de celebrar la palabra de un poeta que, por desgracia, no puede ya decirlas de viva voz.

Acaba de colgarse en el blog del Círculo de Bellas Artes «La lógica del sueño», un breve texto que publiqué el año pasado en uno de los primeros números de El Cuaderno con motivo de la concesión del Nobel a Tranströmer. Y cuelgo, aquí, uno de mis poemas favoritos de entre los muchos que ha traducido Roberto Mascaró para la editorial Nórdica. Un simple aperitivo, una invitación a estar el jueves 18 con el gran poeta sueco. No se lo pierdan.



música lenta

El edificio está cerrado. El sol entra por las ventanas
y calienta la parte superior de los escritorios
que son tan fuertes como para cargar el peso del destino del hombre.

Estamos afuera hoy, junto a la extensa y ancha ladera.
Muchos llevan ropas oscuras. Uno puede estar al sol y cerrar los ojos
y sentir cómo es soplado lentamente hacia adelante.

Rara vez vengo hasta el agua. Pero ahora estoy aquí,
entre grandes piedras con espaldas pacíficas.
Piedras que lentamente han caminado hacia atrás desde las olas.

trad. Roberto Mascaró


extraído del blog de JORDI DOCE

lunes, 10 de septiembre de 2012

2 CONTIENDAS DE Jordi Doce








El enemigo de su enemigo es también su enemigo. Está orgulloso de sus odios y no admite competidores.


Son sus elogios. Acéptalos sin más y deja los matices para otro. Corres el riesgo de insultarle.
extraídas de su blog PERROS EN LA PLAYA


jueves, 5 de julio de 2012

La exposición de William Blake en Caixa Fórum y Jordi Doce



Se inaugura mañana, en CaixaForum Madrid, una espléndida exposición de los fondos de la obra gráfica de William Blake en la Tate Britain, y este próximo jueves 5 de julio, a las nueve de la tarde, cuatro poetas, convocados por Antoni Marí, nos reuniremos en un salón de CaixaForum para rendir homenaje al visionario autor de «El tigre». Jorge Riechmann, Antonio Martínez Sarrión y Carlos Marzal leerán algunos de sus poemas, y yo hablaré un poco del William Blake poeta y artesano y leeré una muestra de las traducciones que he ido haciendo estos años de Canciones de Inocencia y Experiencia. Una manera hermosa de despedir el curso o de saludar al verano, que cada cual escoja. Y una oportunidad casi única de acercarse en persona a una de las obras más fascinantes del romanticismo europeo; un auténtico prodigio de intensidad, de gracia, de fuerza imaginativa.

Dos de los poemas que leeré son, justamente, estos «Jueves Santo»: el primero, encuadrado en el ámbito de la inocencia; el segundo, en el de la experiencia. Hay que leerlos en relación dialéctica, como la cara y la cruz de una moneda que es nuestra vida misma. El segundo es también una muestra de esa crítica social que Blake deslizaba una y otra vez en sus versos y sin la cual, en rigor, no cabe entender su energía visionaria, que es como decir su afán revolucionario, su anhelo de una utopía digna de las mejores cualidades del ser humano.

Estáis invitados, pues. El jueves 5, a las nueve de la noche, en CaixaForum Madrid (Paseo del Prado, 36, Madrid). Os esperamos.








jueves santo

Fue un Jueves Santo, limpios sus rostros inocentes;
de dos en dos, de rojo, azul y verde, los niños desfilaron,
guiados por canosos alguaciles con varas del color de la nieve,
y en la más alta torre de San Pablo fluyeron como el Támesis.

Cuántas me parecieron, estas flores de Londres;
en grupos se sentaron, brillando con luz propia.
Se escuchaba un rumor de multitudes, mas eran multitudes de corderos,
miles de niños y de niñas que elevaban sus manos inocentes.

Como un viento inmenso dieron su voz al cielo,
como truenos armónicos en los podios celestes.
Y debajo, sentados, los ancianos, sabios guardianes de los pobres.
Sed piadosos por tanto, no vayáis a negar a un ángel vuestra puerta.

*

jueves santo

¿Qué tiene de sagrado ver, decidme,
sobre una tierra rica y floreciente,
niños que la miseria ha encadenado,
nutridos con mano usurera y fría?

¿Es una canción ese llanto trémulo?
¿Tal vez una canción de regocijo?
¿Con tantos niños miserables?
¡Qué tierra de pobreza!

Y su sol nunca brilla.
Y sus campos son yermos desolados.
Y sus sendas están llenas de espinos.
Y el invierno es eterno.

Pues dondequiera que relumbre el sol,
y dondequiera que la lluvia caiga:
ningún niño conocerá la hambruna,
ni la pobreza espantará a la mente.


trad. J. D.


extraído del blog de JORDI DOCE

miércoles, 28 de marzo de 2012

UNA CIUDAD EN EL NORTE de Jordi Doce



Minucioso, se arregla ante el espejo
y no sabe, de pronto,
por qué ha viajado tan al norte,
qué hace aquí, redimido del tiempo del reloj,
bajo una luz escueta que esta mañana, junto al muelle,
parecía brotar de la niebla, del agua helada,
para encender apenas el hueco de una mano,
un claro entre los tilos.
Iba solo, sintiendo el crujir de la nieve
bajo las botas,
mirando escaparates, los tejados de cobre,
y no pensó que luego vendrían las preguntas.
Caminó mucho tiempo, demasiado,
como si le moviera una culpa inconcreta, indetectable,
que sólo cobraría forma si la acataba,
hasta que la ciudad se le metió en los huesos como el frío:
terquedad, zigzagueos, el polen de la diferencia
trasmutado en asombro. Pero ahora,
mientras se anuda la corbata
y arquea un ojo apreciativo,
ya no está tan seguro.
El abrigo en la cama, la bufanda, los guantes,
son síntomas de ajenidad, y fuera
todo es como en el sueño que tuvo alguna vez:
charcos de sombra y nieve amontonada,
coches que avanzan lentamente, como sonámbulos,
bajo la luz anaranjada de las farolas,
calles en calma que son el molde de sí mismas.
¿De verdad está aquí? Y, sin embargo,
todo es real, lo ve, puede tocarlo,
y el espejo le apremia con su licor altivo.
Es hora de salir; hora de verse
con la mejor versión de su futuro,
en este laberinto que la estación sostiene
con mano de hierro. Un viento negro
lo sorprende en la puerta, entonces, un soplo
como venido del reverso del mundo,
y él recoge y apila sus propios fragmentos,
esta sangre de pronto vulnerable,
antes de reponerse y seguir andando.
Nada es nunca como lo concebimos.
Pero también: la vida
sabe ganar la espalda a sus peores augurios.
Entre fachadas escuetas que la noche agiganta
un extraño se sube el cuello del abrigo.

para Joaquín Gallego
 
 
 
un poema extraído del blog de JORDI DOCE 

miércoles, 21 de marzo de 2012

Eventos que se avecinan de interés











Mañana Jueves 22 de Marzo del 2012, en la Sala Triángulo de la ciudad de Lavapiés, a eso de las 18 ó 18,30 horas, Idoia Arbillaga y Miguel Ángel Curiel presentarán sus respectivos poemarios, cuyas portadas podeis ver más arriba, acompañados de Cecilia Quílez y Luis Luna.

Una oportunidad única de ver a estos dos poetas que no suelen prodigarse mucho por Madrid.

Suerte y enhorabuena a ambos.





Seguimos con el DELIRIUM TREMENS que Marcus Versus ha ideado de una manera magnífica. Este Viernes 23 de marzo, a eso de las 22 horas en los Diablos Azules ( C/ Apodaca, metro Tribunal), estarán presentes dos monstruos en esto de la poesía: Jordi Doce y Ana Pérez Cañamares.




Y finalmente, el mismo Viernes 23 de Marzo del 2012, a partir de las 20 horas, en el Volta Café de la C/ Santa Teresa, 9 (cerca del metro Alonso Martínez) , tendrá lugar la presentación/fiesta de la Editorial Origami, que manejan desde hace un tiempo Antonio Huerta y mi querida amiga Ana Patricia Moya. Allí estarán varios de los autores publicados con la citada editorial: José Ángel Barrueco, David González, Pepe Pereza, Adriana Bañares, Marwan y alguno más que olvido.
Por cierto, amenizarán con su música "EL DOMADOR DE MEDUSAS".


miércoles, 19 de octubre de 2011

Un poema de Jordi Doce


Sabía ver el mundo como si no estuviera en él.
Olvido, indiferencia, estas eran sus señas.
También piedad, a veces, una extraña ternura.
El piloto parpadeaba a ratos, con desgana.
No era cosa que debiera inquietarle.
Según el plan en curso, sobraban las urgencias.
Sin embargo, sentía un eco de los antiguos vínculos.
Algo se removía a tientas allá dentro.
Corrigió una palabra de su informe y se puso a esperar.
Siguió esperando mientras la Tierra daba vueltas.
Si las piezas debían encajar, él no veía cómo.


extraído de su blog aquí

jueves, 9 de junio de 2011

aquí, ahora, en ningún sitio de Jordi Doce


Cuando llegaste a la ciudad ingrávida
y el tren de los insomnes quedó atrás
sólo ella te esperaba.
Puestos bajo los tilos, colores de mercado,
el sol iluminando el fango de la ría
bajo un cielo intachable

y los ojos del puente mirando hacia la noche.
Perseguimos respuestas
pero vivimos sin porqué.
Era final de julio y en los cuerpos
brillaba el fuego del presente,
el oro satisfecho de la carne.

Nunca hubieras imaginado
que el viaje acabaría así,
divagando por calles sentenciosas
que daban siempre la hora exacta.
Bramaban truenos a lo lejos
pero nadie parecía inquietarse.

Las respuestas no se veían por ningún sitio,
no se hallaban escritas en los muros
ni en las hojas que un niño repartía en la plaza
con la mueca de un fauno.
¿Qué buscabas realmente?
Entrasteis en la ciudadela en ruinas

y nada os recordó el pasado: ningún temblor,
ninguna marca,
por discreta que fuera.
Los fantasmas de viejos caballeros
se retaban a duelo en el patio de armas
pero verlos no estaba a vuestro alcance.

Este lugar no cambia, dijo ella,
como si eso explicara algo.
Queremos una vida
pero la vida está donde nos huye.
Las aguas del puerto eran grises
como las piedras de las escolleras

y pronto los vencejos apagaron el aire
con el manto apretado de su voracidad.
La piel lo gobernaba todo. Y en las terrazas
las mujeres se cubrían los hombros
y pedían a sus acompañantes
la cabeza del tiempo.



poema e imagen extraídos ambos del blog de Jordi Doce

miércoles, 11 de mayo de 2011

Una reflexión de Jordi Doce


Se habla mucho de la necesidad de volver a los clásicos en nuevas traducciones y ediciones contemporáneas que ofrezcan garantías; un servir el vino viejo en odres nuevos, como si dijéramos, que nos permita releer y meditar de nuevo, sin estorbos, sin el recuerdo de previas frecuentaciones, sobre lo leído. Pero no se recuerda la importancia, quizá más íntima y hasta cierto punto contradictoria, de recuperar las ediciones en la que uno leyó un libro por vez primera. La importancia, en rigor, de rescatar el soporte físico de otro tiempo y con él –convertido de pronto en médium– las sensaciones que acompañaron su lectura. El tacto del papel, la tipografía, el color más o menos desvaído de la portada, los pliegues de las páginas, se vuelven así conductores o elementos de una máquina del tiempo que, más que nunca, nos sube a las pupilas la marea de nuestra sangre joven, nos ciega con la fuerza insolente de lo que fuimos. Lo que surge de ese contacto renovado, el súbito chispazo, no es menos capaz de estimularnos que el cambio de envoltorio de tantas reediciones. Aparecen cosas de las que no teníamos memoria, que habíamos pasado por alto, y es como si estuviéramos rematando un trabajo que no supimos completar en su día. Algo de esa satisfacción se filtra a la relectura y nos convierte en un lápiz que olfatea las letras finales de un crucigrama. Con la diferencia de que este crucigrama es más bien un rompecabezas y no se termina jamás.

extraído del blog de JORDI DOCE, Perros en la playa

fotografía inédita de Ángel Muñoz.

jueves, 31 de marzo de 2011

PERROS EN LA PLAYA de J12


Bueno, después de algunas semanas de trabajo intenso ordenando, corrigiendo, maquetando, corrigiendo una vez más, compaginando los textos con los espléndidos dibujos de Javier Pagola, revisando con celo maniático portada, contraportada y página de créditos (de ahí mis ocasionales ausencias de esta página), Perros en la playa está finalmente impreso y publicado. Colgué la portada en la columna de novedades hace unas semanas pero es ahora cuando puedo anunciar cabalmente su aparición. Un libro que reúne toda mi escritura fragmentaria desde 2004, en parte adelantada en esta bitácora, y que ahora se me aparece como una especie de diario de convalecencia, el relato elíptico de unos años difíciles que parecen estar teniendo un final feliz o algo que se le parece bastante.

Lo cierto es que no puedo estar más satisfecho con el resultado: Joaquín Gallego, maestro del diseño gráfico, ha hecho un trabajo impecable, un prodigio de elegancia y buen gusto; la editora Carmen Pérez ha leído el manuscrito original y lo ha maquetado con buen ojo y mejor criterio; y el pintor Javier Pagola ha aceptado acompañarme en esta singladura con un puñado de dibujos en los que alienta su ironía, su ferocidad, su gusto innegable por la vida (así el dibujo de portada, que parte de una mancha de tinta para sugerir el vago retrato de un derviche o un mago oriental). El fruto de todo este trabajo colectivo es un libro de más de 200 páginas que tiene un poco de todo: poemas, aforismos, reflexiones y apuntes ensayísticos, estampas costumbristas y hasta algún relato incipiente (soy tan poco narrativo que mis ocasionales excursiones al género las disfruto como unas auténticas vacaciones). He dejado fuera las traducciones de poetas de habla inglesa; si los dioses –es decir, los editores– quieren, saldrán aparte.

El libro lo publica La Oficina de Arte y Ediciones, lo distribuye Antonio Machado Libros y estará en librerías –espero– dentro de diez o doce días. Copio seguidamente la ficha técnica por si queréis buscarlo o pedirlo a vuestro librero de confianza. Pero no quiero cerrar esta entrada inequívocamente publicitaria sin antes expresaros mi más sincero agradecimiento por vuestra lectura y los comentarios que habéis dejado en la página a lo largo de estos cuatro años y medio; sin vosotros este viaje habría sido muy distinto, y desde luego menos soportable.


Jordi Doce, Perros en la playa
(Notas, poemas y aforismos 2004-2010
con 22 dibujos de Javier Pagola)
La Oficina, Madrid, 2011
224 págs.
ISBN: 978-84-937948-8-0
PVP 14 €