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jueves, 14 de julio de 2016
lunes, 26 de noviembre de 2012
Más Chukri: "El pan a secas"
Años atrás supe de Mohamed Chukri gracias a David
González. Chukri, tras una época de bonanza literaria en España (varios de sus
libros fueron publicados o reeditados por Debate), cayó en el olvido, y sólo
mediante arduas y fatigosas pesquisas era posible encontrar ejemplares de El pan desnudo o Rostros, amores, maldiciones en las librerías de viejo. Las más de
las veces, a un precio poco asequible. Gracias a Cabaret Voltaire, Chukri
regresa a las mesas de novedades. No hace mucho recomendamos aquí su libro
sobre Paul Bowles y ahora la editorial nos ofrece de nuevo esta novela
autobiográfica, la más conocida y reconocida del autor marroquí.
El título ha cambiado: si mal no recuerdo… Juan Goytisolo dijo que la traducción más fiel del árabe era El pan a secas y no El pan desnudo, como hasta ahora la conocíamos. El libro ha sido traducido de nuevo, lo que siempre se agradece (por ajustarse a la época y por disponer de varias traducciones de un mismo texto). Y esta traducción se basa en la última versión de Chukri, e incorpora un prólogo del propio autor.
He vuelto a releerla, en esta versión, y no sabría decir
cuál es mejor. Tampoco sé cuánto dista una traducción de otra: tendría que
buscar el viejo ejemplar en mi biblioteca y eso es casi una aventura. El pan… es una especie de novela de
formación. Uno de esos libros en los que un muchacho nos cuenta sus andanzas y
sus desventuras. Piensen en El guardián
entre el centeno de Salinger (por el tono confesional y la voz narradora
joven) o en La senda del perdedor de
Bukowski (por todas las desgracias que le suceden al protagonista), pero a
lo bestia. Lo que más me apasiona de Chukri es que, sirviéndose de una prosa
sencillísima, sin adornos ni afeites, consigue impactarnos en cada párrafo. No sé
cuál es el secreto, pero una vez que se empieza la narración, es difícil
abandonarla. Tal vez porque todo está repleto de verdad, no porque la novela
sea autobiográfica, sino porque Chukri nos parece un tipo honesto, auténtico y
humilde. Alguien que atravesó varios infiernos (hambre, miseria, maltrato
paterno, trabajos de mierda…) antes de convertirse en escritor. Aquí os dejo
con algunos fragmentos:
Lloro la muerte de
mi tío junto con otros niños. Ya no sólo lo hago cuando me pegan, o cuando
pierdo algo. Ya había visto llorar a más gente. Es época de hambre en el Rif;
de sequía y de guerra.
**
Cada vez me alejaba más del barrio, solo o en compañía de otros chicos. Éramos los niños de las basuras. Un día encontré una gallina muerta; la recogí, la oculté bajo mi camisa y me fui corriendo a casa.
**
Era preferible aquel trabajo a mendigar o robar; preferible a dejarse chupar el sexo por un viejo, a vender harira y pescado frito a los campesinos en el Zoco Grande y en Fendaq Chejra. Desde luego, era mucho mejor que cualquiera de los trabajos que había tenido hasta entonces. Aquella aventura me permitió sentirme todo un hombre a mis diecisiete años. Aquella madrugada comenzó una nueva etapa en mi vida.
Volvimos por el
mismo sendero, con los sacos a cuestas. Kandusi encabezaba el grupo y Kabil iba
el último, con las manos vacías. Parecía borracho. No lo veía capaz de afrontar
una aventura sin haber bebido. Cada uno de nosotros llevaba un saco con dos
cajas y Kandusi cargaba la novena y última. Al cabo de unos minutos, empecé a
notar el peso. Me dolían el hombro y la nuca. “¿Las habré colocado bien dentro
del saco?” No me atreví a cambiar de hombro porque no quería que Kandusi
creyese que me había cansado a mitad de camino. Si en la primera operación que
participo me ven fatigado, no volverán a llamarme.
[Traducción de Rajae Boumediane]
extraído del blog de BARRUECO
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Mohamed Chukri
miércoles, 5 de septiembre de 2012
EL PAN DESNUDO de Chukri lo tendremos gracias a Cabaret Voltaire, mientras tanto Barrueco nos informa
De momento Paul Bowles sólo me interesa como personaje
complejo y fascinante, no como escritor; de hecho, hace muchos años, contagiado
por la adaptación que hizo Bertolucci, compré una edición de kiosco de El cielo protector y hasta ahora no la
he leído. Hay algo en Bowles que me da pereza, aunque sigo sin saber qué es.
Sin embargo, Mohamed Chukri me interesa como personaje
torturado e interesante y, sobre todo, como escritor. En este blog ya he
recomendado todos los libros que tradujeron en España: El pan desnudo, Tiempo de
errores, Rostros, amores, maldiciones
y Jean Genet en Tánger.
Lamentablemente para los lectores, son casi imposibles de conseguir porque
están agotados y descatalogados. Yo los conseguí todos… pero me costó meses de
búsquedas. No se alarmen: el mejor de todos, al menos el más célebre y el más
buscado, es decir, El pan desnudo,
será reeditado por Cabaret Voltaire en octubre de este año, y además en la
edición definitiva que preparó el propio Chukri antes de morir.
A Cabaret Voltaire también debemos agradecerle que haya
traducido y publicado por primera vez este luminoso libro sobre Paul Bowles,
que cuenta con un prólogo de Juan Goytisolo. A medio camino entre el diario y
la semblanza, Chukri hace un retrato (bastante malicioso, y quizá justo con el
extravagante escritor) de Bowles y también describe algunos de sus propios
paseos por Tánger y de sus encuentros con otros habitantes, y habla de los
escritores que viajaron allí a venerar a Bowles, como Kerouac, Burroughs o
Brion Gysin. Si el retrato de Bowles es, más bien, despiadado, en cambio en las
páginas que dedica a su mujer, Jane Bowles, casi nos enamoramos de esa figura.
Chukri no llegó a conocer a Jane en persona, pero humaniza totalmente su
leyenda:
Si Jane hubiera
podido alcanzar su sueño de ser escritora, habría conseguido maravillas en el
campo literario. En cambio, fue una mártir de la literatura por no querer hacer
de ella un comercio, a pesar de que sus necesidades la llevaran en ocasiones a
rozar la pobreza. Tanto en su vida personal como en la literaria, su inocencia
y su sinceridad le crearon serios problemas y muchas trabas. Paul, para
imponerse, superó todos los obstáculos y nunca tuvo piedad de nadie. En sus
escritos, hay pocas huellas de humanidad, algo de lo que no se ha arrepentido
en absoluto hasta el día de hoy.
Un libro que deberías leer si sois seguidores de Chukri, y
que romperá la imagen idealizada de Bowles. Os dejo con un párrafo dedicado al
escritor:
Paul tuvo
oportunidad de librarse de su frustración sexual, en muchas capitales del
mundo, pero no pudo extirpar algo que tenía profundamente arraigado. A Bowles
le seduce el mundo del sexo, pero su lado más perverso, y sin ser partícipe
activo de él. Se conformaba con observar de lejos, ser un voyeur. Con eso era
suficiente para estimular su apetito sexual, sin el miedo de siempre a ser
violado. Ese placer sexual era comparable con el intento de atrapar con la mano
un pez en el agua, y se transformó en esa especie de sadismo que Bowles
proyectó en los personajes de sus libros, como hizo Gustave Flaubert en Salambó.
[Traducción de Rajae Boumediane El Metni]
entrada extraída íntegramente del blog de Barrueco
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domingo, 19 de agosto de 2012
Chucki, Bowles, la homosexualidad y el escándalo
"Paul tiene una libido muy débil" o "simplemente, el sexo no era importante para él" son las opiniones de su amigo Virgil Thomson, quien, como otros amigos de Paul y Jane, duda de que la pareja haya tenido alguna vez relaciones sexuales. Y Millicent Dillon afirma al respecto que Paul le confesó haber tenido relaciones sexuales con Jane durante dos años y medio, y es que para Bowles el sexo no dejaba de ser pecaminoso. Además, siempre ha tenido miedo de que lo violen, sobre todo en un hamman, porque si a él le seduce la homosexualidad, es únicamente para sublimarla y hacer de ella una abstracción, una mera idea con el fin de escaparse de lo físico. En una carta dirigida a su amigo Bruce Morrisette escribió: " El tema de la homosexualidad me cautiva de la misma manera que lo hacen los crímenes sangrientos, las violaciones y las historias de drogadictos. Todos estos asuntos nos despiertan sentimientos porque tienen ese carácter melodramático. Son una lucha. ¿Quién no daría unos años de su vida a cambio de poder estrangular a alguien sin recibir castigo alguno, quedando impune [...]?".
fragmento extraído de la novela PAUL BOWLES, EL RECLUSO DE TÁNGER de MOHAMED CHUKRI
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viernes, 3 de agosto de 2012
Lectura actual: PAUL BOWLES, EL RECLUSO DE TÁNGER de Mohamed Chukri
A partir de su amistad con Paul Bowles, Mohamed Chukri escribió este testimonio, íntimo y revelador, de las vivencias tangerinas más oscuras del autor norteamericano. En él descubrimos la relación de Bowles con los personajes literarios más destacados del momento: William Burroughs, Allen Ginsberg, Truman Capote..., así como el misterio que envolvió a la extraña pareja formada con su esposa Jane.
Se trata de un libro cargado de pasión y violencia, de aseveraciones y duros juicios contra Bowles y su entorno, que acabó acarreando a Chukri graves consecuencias. El propio autor llegó a confesar: "Con mi libro sobre Paul Bowles he matado a mi segundo padre".
editado en CABARET VOLTAIRE.
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lunes, 25 de junio de 2012
Adquisiciones de libros recientes: Chukri y Tranströmer
Hacía bastante tiempo que poseer una novela de Chukri se había convertido en una obsesión. De pronto en varios blogs me encontré con la agradable sorpresa de que CABARET VOLTAIRE editaba "Paul Bowles, el recluso de Tánger". No lo dudé y ya está en mi poder.
Para entender la poesía de Tranströmer se hace necesaria la lectura de esta "Visión de la memoria". En ella el autor recorre su autobiografía en la infancia y su encuentro con la música y la primera poesía. Maravilloso y delicioso.
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