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jueves, 25 de mayo de 2017

Lectura reciente: EL MONARCA DE LAS SOMBRAS, Javier Cercas



Se llamaba Manuel Mena y murió a los diecinueve años en la batalla del Ebro. Fue el 21 de septiembre de 1938, hacia el final de la guerra civil, en un pueblo catalán llamado Bot. Era un franquista entusiasta, o por lo menos un entusiasta falangista, o por lo menos lo fue al principio de la guerra: en esa época se alistó en la 3ª Bandera de Falange de Cáceres, y al año siguiente, recién obtenido el grado de alférez provisional, lo destinaron al Primer Tabor de Tiradores de Ifni, una unidad de choque perteneciente al cuerpo de Regulares. Doce meses más tarde murió en combate, y durante años fue el héroe oficial de mi familia.
Era tío paterno de mi madre, que desde niño me ha contado innumerables veces su historia, o más bien su historia y su leyenda, de tal manera que antes de ser escritor yo pensaba que alguna vez tendría que escribir un libro sobre él. Lo descarté precisamente en cuanto me hice escritor; la razón es que sentía que Manuel Mena era la cifra exacta de la herencia más onerosa de mi familia, y que contar su historia no solo equivalía a hacerme cargo de su pasado político sino también del pasado político de toda mi familia, que era el pasado que más me abochornaba; no quería hacerme cargo de eso, no veía ninguna necesidad de hacerlo, y mucho menos de airearlo en un libro: bastante tenía con aprender a vivir con ello. Por lo demás, ni siquiera hubiese sabido cómo ponerme a contar esa historia: ¿hubiera debido atenerme a la realidad estricta, a la verdad de los hechos, suponiendo que tal cosa fuese posible y el paso del tiempo no hubiese abierto en la historia de Manuel Mena vacíos imposibles de colmar? ¿Hubiera debido mezclar la realidad y la ficción, para rellenar con esta los huecos dejados por aquella? ¿O hubiera debido inventar una ficción a partir de la realidad, aunque todo el mundo creyese que era veraz, o para que todo el mundo lo creyese? No tenía ni idea, y esta ignorancia de forma me parecía la ratificación de mi acierto de fondo: no debía escribir la historia de Manuel Mena.
Hace unos años, sin embargo, ese antiguo rechazo pareció entrar en crisis. Para entonces hacía ya tiempo que yo había dejado atrás la juventud, estaba casado y tenía un hijo; mi familia no pasaba por un gran momento: mi padre había muerto tras una larga dolencia y mi madre todavía capeaba a duras penas el trance ingrato de la viudedad después de cinco décadas de matrimonio. La muerte de mi padre había acentuado la propensión natural de mi madre a un fatalismo melodramático, resignado y catastrofista (“Hijo mío —era una de sus sentencias más socorridas—, que Dios no nos dé todas las desgracias que somos capaces de soportar”), y una mañana la atropelló un coche mientras cruzaba un paso de cebra; el accidente no revistió excesiva gravedad, pero mi madre se llevó un buen susto y se vio obligada a permanecer varias semanas sentada en un sillón con el cuerpo tatuado de magulladuras. Mis hermanas y yo la animábamos a salir de casa, la sacábamos a comer o de paseo y la llevábamos a su parroquia para oír misa. No se me olvida la primera vez que la acompañé a la iglesia. Habíamos recorrido al ralentí los cien metros que separan su casa de la parroquia de Sant Salvador y, cuando nos disponíamos a cruzar el paso de cebra que facilita la entrada a la iglesia, estrujó mi brazo.
—Hijo mío —me susurró—, bienaventurados los que creen en los pasos de cebra, porque ellos verán a Dios. Yo estuve a punto.
Durante aquella convalecencia la visité más a menudo que de costumbre; muchas veces me quedaba incluso a dormir en su casa, con mi mujer y mi hijo. Llegábamos los tres el viernes por la tarde o el sábado por la mañana y nos instalábamos allí hasta que el domingo al anochecer volvíamos a Barcelona. Durante el día hablábamos o leíamos, y por la noche veíamos películas y programas de televisión, sobre todo Gran Hermano, un concurso de telerrealidad que a mi madre y a mí nos encantaba. Por supuesto, hablábamos de Ibahernando, el pueblo extremeño del que en los años sesenta emigraron a Cataluña mis padres, igual que en aquella época hicieron tantos extremeños. Digo por supuesto y comprendo que debería explicar por qué lo digo; es fácil: porque no hay acontecimiento más determinante que la emigración en la vida de mi madre. Digo que no hay acontecimiento más determinante que la emigración en la vida de mi madre y comprendo que también debería explicar por qué lo digo; eso ya no es tan fácil. Hace casi veinte años intenté explicárselo a un amigo diciéndole que la emigración había significado que de un día para otro mi madre dejara de ser una hija privilegiada de una familia patricia en un pueblo extremeño, donde ella lo era todo, para ser poco más que una proletaria o poco menos que una pequeña burguesa abrumada de hijos en una ciudad catalana, donde ella no era nada. Apenas la hube formulado, la respuesta me pareció válida pero insuficiente, así que me puse a escribir un artículo titulado “Los inocentes” que ahora mismo sigue siendo la mejor explicación que sé dar de este asunto; se publicó el 28 de diciembre de 1999, día de los inocentes y trigésimo tercer aniversario de la fecha en que mi madre llegó a Gerona.
[…]
Más de una década después de que se publicara, mi madre seguía sin salir de Ibahernando aunque siguiera viviendo en Gerona, de modo que es lógico que nuestro principal pasatiempo durante las visitas que le hacíamos para aliviar su convalecencia consistiera en hablar de Ibahernando; más inesperado fue que en una ocasión nuestros tres pasatiempos principales parecieran converger en uno solo. Sucedió una noche en que vimos juntos La aventura, una vieja película de Michelangelo Antonioni. La cinta narra cómo, durante una excursión de un grupo de amigos, uno de ellos se pierde; al principio todos lo buscan, pero en seguida se olvidan de él y la excursión prosigue como si nada hubiese ocurrido. La densidad estática de la película derrotó en seguida a mi hijo, que se fue a la cama, y a mi mujer, que se durmió en su sillón, delante de la tele; mi madre, en cambio, sobrevivió intacta a las casi dos horas y media de imágenes en blanco y negro y diálogos en italiano subtitulados en español. Sorprendido por su aguante, al terminar la proyección le pregunté qué le había parecido lo que acababa de ver.
—Es la película que más me ha gustado en mi vida —contestó.
De haberse tratado de otra persona, hubiera creído que la frase era un sarcasmo; pero mi madre no conoce el sarcasmo, así que pensé que la orfandad de peripecias y los silencios inacabables de Gran Hermano la habían entrenado a la perfección para disfrutar los silencios inacabables y la orfandad de peripecias de la película de Antonioni. Miento. Lo que pensé fue que, acostumbrada a la lentitud de Gran Hermano, La aventura le había parecido tan trepidante como una película de acción. Mi madre debió de notar mi asombro, porque se apresuró a intentar disiparlo; su aclaración no desmintió del todo mi conjetura.
—Claro, Javi —explicó, señalando la tele—. Lo que pasaba en esa película es lo que pasa siempre: uno se muere y al día siguiente ya nadie se acuerda de él. Eso es lo que pasó con mi tío Manolo.
Su tío Manolo era Manuel Mena. Aquella misma noche volvimos a hablar sobre él, y durante los fines de semana siguientes ya casi no cambiamos de tema. Desde que tenía uso de razón oía hablar de Manuel Mena a mi madre, pero solo en aquellos días comprendí dos cosas. La primera es que para ella Manuel Mena había sido mucho más que un tío paterno. Según me contó entonces, durante su infancia mi madre había convivido con él en casa de su abuela, a pocos metros de la de sus padres, quienes la habían mandado allí porque sus dos primeras hijas habían muerto de meningitis y abrigaban el temor razonable de que la tercera contrajese la misma enfermedad. Mi madre había sido al parecer muy feliz en aquel abarrotado caserón de viuda de su abuela Carolina, acompañada por su primo Alejandro y mimada por un ejército bullicioso de tíos solteros. Ninguno de ellos la mimaba tanto como Manuel Mena; para mi madre, ninguno resistía la comparación con él: era el benjamín, el más alegre, el más vital, el que siempre le traía regalos, el que más la hacía reír y el que más jugaba con ella. Le llamaba tío Manolo; él la llamaba Blanquita. Mi madre lo adoraba, así que su muerte representó un golpe demoledor para ella. Nunca he visto llorar a mi madre; nunca: ni siquiera durante sus dos años de depresión, ni siquiera cuando murió mi padre. Mi madre, simplemente, no llora. Mis hermanas y yo hemos especulado mucho sobre las razones de esta anomalía, hasta que una de aquellas noches posteriores a su accidente, mientras ella me contaba por enésima vez la llegada del cadáver de Manuel Mena al pueblo y recordaba que se había pasado horas y horas llorando, creí encontrar la explicación: pensé que todos tenemos una reserva de lágrimas y que aquel día se había agotado la suya, que desde entonces no
le quedaban lágrimas que verter. Manuel
Mena, en resumen, no era solo el tío paterno de mi madre: era su hermano mayor; también era su primer muerto.
La segunda cosa que comprendí en aquellos días era aún más importante que la primera. De niño yo no entendía por qué mi madre me hablaba tanto de Manuel Mena; de joven pensaba, secretamente avergonzado y horrorizado, que lo hacía porque Manuel Mena había sido franquista, o por lo menos falangista, y durante el franquismo mi familia había sido franquista, o por lo menos había aceptado el franquismo con la misma mansedumbre acrítica con que lo había aceptado la mayor parte del país; de adulto he comprendido que esa explicación es trivial, pero solo durante aquellas charlas nocturnas con mi madre convaleciente alcancé a descifrar la naturaleza exacta de su trivialidad. Lo que entonces comprendí fue que la muerte de Manuel Mena había quedado grabada a fuego en la imaginación infantil de mi madre como eso que los griegos antiguos llamaban kalos thanatos: una bella muerte. Era, para los griegos antiguos, la muerte perfecta, la muerte de un joven noble y puro que, como Aquiles en la Ilíada, demuestra su nobleza y su pureza jugándose la vida a todo o nada mientras lucha en primera línea por valores que lo superan o que cree que lo superan y cae en combate y abandona el mundo de los vivos en la plenitud de su belleza y su vigor y escapa a la usura del tiempo y no conoce la decrepitud que malogra a los hombres; este joven eminente, que renuncia por un ideal a los valores mundanos y a la propia vida, constituye el dechado heroico de los griegos y alcanza el apogeo de su ética y la única forma posible de inmortalidad en aquel mundo sin Dios, que consiste en vivir para siempre en la memoria precaria y volátil de los hombres, como le ocurre a Aquiles.
Para los griegos antiguos, kalos thanatos era la muerte perfecta que culmina una vida perfecta; para mi madre, Manuel Mena era Aquiles.

Fragmento extraído de la web de EL COMERCIO

sábado, 21 de enero de 2017

OSO de Marian Engel



OSO, libro de la editorial Impedimenta y escrito por Marian Engel, canadiense de nacimiento. Un libro que generó controversia en el momento de su publicación.

Podría deciros mil cosas, incluso que lo mejor es que lo leáis y podáis opinar vosotros mismos, pero no, os diré que la sensibilidad en la narración y la sencillez en el texto hacen de él, de esta novela, una lectura agradable para los sentidos.

martes, 13 de septiembre de 2016

TRILOGÍA DEL BAZTAN de Dolores Redondo



Empecé ayer, a mi regreso de Irlanda, con el primero de estos tres libros. Vuelvo al género de la novela negra que tantos buenos ratos me ha hecho pasar.


domingo, 17 de julio de 2016

SI ESTO ES UN HOMBRE, de Primo Levi



Libro imprescindible sobre el tan manido tema de los campos de concentración alemanes y lo que allí se vivió. Primo Levi nos cuenta de primera mano su propia experiencia. Aterrador como pocos la lectura de esta historia real.

De aquí en adelante, y tras la lectura del mismo, deberíamos plantearnos si realmente nos quejamos en este vida por nimiedades o por cosas que realmente son serias.


jueves, 16 de junio de 2016

EL NIÑO QUE SABIA HABLAR EL IDIOMA DE LOS PERROS, de Joanna Gruda



Siento decir que la biografía del abuelo de Joanna Gruda no llega a calarme tanto como yo creía. Aún así es una lectura recomendable para conocer la vida de los niños, los orfanatos y demás en las grandes guerras.

jueves, 19 de mayo de 2016

HURRA de Ben Brooks, una novela de la cual yo no estaría satisfecho



El libro que Ben Brooks ha realizado en exclusiva para Blackie Books titulado `Hurra´ no me ha parecido precisamente algo de lo que sentirse orgulloso. No por su literatura directa y sin tapujos, más bien por contar una vida horrorosa impregnada de alcohol, autodestrucción y mil sentimientos más, todos ellos resumidos en una palabra: ASCO.

Siento decir que su lectura me ha aburrido y repudiado a partes iguales. Ojalá el autor vuelva por el camino de su novela `Lolito´.


martes, 3 de mayo de 2016

INSTRUMENTAL, de James Rhodes



Última y entretenida lectura la de este concertista para piano, y no compositor, que se permite el lujo de meterse con gente del talento de Ludovico Einaudi. Aún así, su escrito resulta recomendable. Os invito a su lectura.

domingo, 24 de abril de 2016

Mis últimas lecturas de Blackie Books, LOLITO y CUANDO YO TENÍA CINCO AÑOS, ME MATÉ




Blackie Books es una editorial que no deja de sorprenderme (por sus precios también), pero amén de todo esto considero que sus editores siguen fieles a esa línea de originalidad que marcaron desde un principio y que les ha hecho tan buenos (bajo mi humilde punto de vista).

sábado, 2 de abril de 2016

LAS GANAS, de Santiago Lorenzo. Quizá un libro necesario.




Benito vive desganado, aunque se muere de ganas: anda destrozado porque lleva tres años sin sexo. Por eso colecciona llaveros, sufre lo indecible cuando ve a una mujer bonita en el metro y bebe demasiado chinchón. Sólo se lo ha contado a su hermana, aunque todo el mundo, también en el trabajo, nota su abstinencia y su angustia.

Benito es químico y emprendedor (es decir: empresario pobre). Ha inventado una sustancia milagrosa que regenera la madera, pero lleva meses esperando el cierre del acuerdo con la compañía de Bristol que podría comercializarla.

Su problema íntimo y su incógnita laboral sólo podrían tener una salida: María, una chica que trabaja en una tesis sobre la madera policromada. Benito no se atreve a quedar con ella, pero se echa colonia para mandarle correos electrónicos y guarda una carpeta de «No enviados» donde le escribe cosas como: «Te quiero porque quiero parecerme a ti». Le da miedo decírselo, pero le sobran ganas de hacerlo.

Santiago Lorenzo, inventor de lenguaje y de mundos, el nieto más legítimo de Rafael Azcona y el sobrino del Eduardo Mendoza más hilarante, ofrece su novela más tierna, que se suma a otros afinados retratos de la precariedad tragicómica como «Los millones» y «Los huerfanitos». Las ganas sacia las ídem de sus ya numerosos lectores, lo consagra como un autor clave de la narrativa española y lo consolida como el máximo exponente de la risa melancólica.  






viernes, 12 de abril de 2013

DOS LIBROS QUE HAY QUE LEER


DESEO  (POESIA)





SIN DESTINO (NOVELA)

lunes, 4 de febrero de 2013

EL NIÑO QUE ROBÓ EL CABALLO DE ATILA de Iván Repila



La seguda novela de mi amigo y admirado Iván Repila.

Tras su éxito con Una Comedia Canalla, editada en Libros del Silencio, ahora publica El niño que robó el caballo de Atila con la misma editorial.

Os va a sorprender por una razón muy sencilla: la facilidad que ha tenido Iván para dar un giro de 180 grados y cambiar de registro en esta segunda obra.

La recomiendo totalmente.


martes, 15 de enero de 2013

DOS AMIGOS: NAVEIRAS Y MARIANO ZURDO



 
 
Presentación de las novelas "Resquicios" de Mariano Zurdo y "Memorias del cementerio" de José Naveiras García entre cervezas y fotos. Será en el bar Tapas&Fotos que está en la calle Doctor Piga 7, en el barrio de Lavapiés, en Madrid.
El día 18 de enero de 2013 a las 21 horas. Sed puntuales.

miércoles, 7 de noviembre de 2012

Presentación de RESQUICIOS de Mariano Vega



El editor de Talentura, mi jefe, mi amigo Mariano Vega (en la red Mariano Zurdo) por fin deja de ser editor y pasa a ser autor. Ya sabía de su talento con la prosa, pero al fin una editorial ha decidido publicarle.

La obra se llama RESQUICIOS y la presentación será el día que aparece en el cartel.

Enhorabuena jefe.


sábado, 6 de octubre de 2012

YA ESTÁ AQUÍ LA PRIMERA NOVELA DE JOSÉ NAVEIRAS



Ya ha salido de imprenta. Mi primera novela “Memorias del cementerio” ya es un objeto tangible, ya ha salido de imprenta. Los editores, Ediciones escalera, me acaban de enviar una fotillos del bicho. Que bonito. Creo que mañana podré palparle. Mañana me reuno con ellos para ver cuando y donde hacemos la primera presentación. Os adelanto que iré por Santander y por Zaragoza a presentarla. En fin, que nervios. Por cierto, ya se puede adquirir en la web de la editorial. http://www.edicionesescalera.com/libro.asp?codart=TRA012











EXTRAÍDO DEL BLOG DE NAVEIRAS

viernes, 21 de septiembre de 2012

MEMORIAS DEL CEMENTERIO de mi querido amigo Naveiras







Que nervios señoras y señores. Mi primera novela “Memorias del cementerio” está a punto de ver la luz y yo con estos pelos mireusté.
La verdad es que me ha costado un huevo, con perdón, escribirla. Pero la terminé y ahora verá la luz.
No creo que salga hasta primeros de octubre de 2012, pero como hombre inquieto que soy, yo ya me he puesto a currar en la promoción de la misma. Porque yo soy así, no puedo parar y le doy a la puta cabeza vueltas y vueltas y tengo que hacer algo antes de que me estalle o muera por sobredosis de ibuprofenos.
El caso es que ya he creado un blog para la novela donde ir colgando las noticias que surjan relacionadas con ella, con sus personajes y con todo. (http://memoriasdelcementerio.tumblr.com/)
También os puedo decir que la novela tiene una banda sonora propia, pero tranquilos, no os voy a vender un CD a mu buen precio. Lo que he hecho es juntar las canciones y autores que salen en la novela porque los protagonistas los escuchan y meterlos en una lista de Spotify, así que si quieres escuchar la música que suena en la novela, que escuchan sus protagonistas, sólo tienes que buscar en Spotify Memorias del cementerio y te aparecerá la lista o me buscas a mi (pepeltenso) y podrás escucharla en mi perfil de Spotify. También puedes escucharla pinchando en el siguiente enlace Memorias del cementerio BSO de la novela del mismo nombre escrita por José Naveiras García
La novela ya está anunciada en la web de la editorial, esa gente buena de Ediciones Escalera, aunque aú no está a la venta, como decía antes, a primeros de octubre ya estará disponible y avisaré de presentaciones y demás.
Ahora estoy preparando un par de booktrailers para promocionarla y ya he preparado el vídeo del anuncio y ahí va, para que podáis verlo, questá en el yutube y tó.




extraído de su blog aquí 

domingo, 19 de agosto de 2012

Chucki, Bowles, la homosexualidad y el escándalo








"Paul tiene una libido muy débil" o "simplemente, el sexo no era importante para él" son las opiniones de su amigo Virgil Thomson, quien, como otros amigos de Paul y Jane, duda de que la pareja haya tenido alguna vez relaciones sexuales. Y Millicent Dillon afirma al respecto que Paul le confesó haber tenido relaciones sexuales con Jane durante dos años y medio, y es que para Bowles el sexo no dejaba de ser pecaminoso. Además, siempre ha tenido miedo de que lo violen, sobre todo en un hamman, porque si a él le seduce la homosexualidad, es únicamente para sublimarla y hacer de ella una abstracción, una mera idea con el fin de escaparse de lo físico. En una carta dirigida a su amigo Bruce Morrisette escribió: " El tema de la homosexualidad me cautiva de la misma manera que lo hacen los crímenes sangrientos, las violaciones y las historias de drogadictos. Todos estos asuntos nos despiertan sentimientos porque tienen ese carácter melodramático. Son una lucha. ¿Quién no daría unos años de su vida a cambio de poder estrangular a alguien sin recibir castigo alguno, quedando impune [...]?".


fragmento extraído de la novela PAUL BOWLES, EL RECLUSO DE TÁNGER de MOHAMED CHUKRI

lunes, 30 de julio de 2012

ARE YOU READY? La primera novela de Naveiras verá la luz en breve: RECUERDOS DEL CEMENTERIO



Pues parece ser que, si no se tuerce nada, en septiembre verá la luz mi primera novela que lleva por título “Recuerdos del cementerio”. Aún quedan muchas cosas por cerrar, de cara a su publicación, pero en líneas generales esa es la noticia.

El caso es que la música es una parte importante en toda la novela y a mi me gustaría que saliera un cd de música con las canciones y artistas  que se nombran, pero eso es imposible, son demasiados grupos, artistas, derechos, izquierdos y mierdas varias. Así que se me ha ocurrido publicar  una BSO en Spotify de la música que escuchan los protagonistas de la novela, incluso, la que no escuchan (la del capítulo final, que sería el último tema).

Para abrir boca podéis escuchar la banda sonora de “Recuerdos del cementerio” en Spotify en este ENLACE. Eso sí, lamento que aquellas personas que no tengan cuenta de spotify no puedan escucharla, pero iré creando la lista con esos temas u otros, en diversas plataformas de audio (grooveshark, etc.), pero eso será después de agosto. Que ya estoy mu cansao de todo lo hecho este año.

ESCUCHA LA BSO DE RECUERDOS DEL CEMENTERIO una novela de sangre, sexo, amor, drogas, blues, country y violencia, escrita por José Naveiras García (joder, como mola escribir este tipo de frases)

martes, 3 de julio de 2012

LA SEMANA NEGRA EN MADRID



El blog


Este año, 2012, es el del veinticinco cumpleaños de Semana Negra de Gijón y, tal vez, el que más ha costado parir. No es casualidad que la dificultad llegue con un número tan redondo. Veinticinco implica una trayectoria sólida, unas ganas casi incombustibles, un compromiso férreo. Todo esto en un país en el que no es normal comprometerse, tener ganas y en el que las trayectorias sirven, en la mayoría de los casos, para marcar el camino a la nada.
Que se celebre la Semana Negra de Gijón no solo es una suerte para la ciudad asturiana, sino para toda España porque a este ENCUENTRO de la literatura con los lectores vienen los autores más importantes de la novela negra. Cristina Macía, una de las cabezas más visibles de la Semana Negra contaba una vez que, cuando se propusieron montar algo en Gijón no querían que fuera una fecha más en el calendario, sino que sabían que podían convertirlo en un referente mundial. Ahora, con el esfuerzo de todos los que trabajan desde Gijón, lo ha logrado.
Asturias está de enhorabuena, España también. ¿Qué tal si sumamos a la Eurocopa el cumpleaños de unos encuentros que hacen que hablen de nosotros a nivel internacional, no como esos a los que Europa rescata, sino como un referente en la literatura de género?
Y no se preocupen. Al cumpleaños no hay que llevar regalo, solo es necesaria su presencia.

Abramos el apetito.



 EXPOSICIONES





Cómic y Semana Negra

Para la XXV Semana Negra hemos preparado un programa comprometido y actual, y el cómic, ese lenguaje maravilloso al que la SN viene dando vuelo de altura desde hace un cuarto de siglo, no se queda atrás.
Este año nos situaremos a pie de calle en la más rabiosa actualidad, en el filo del arte y el compromiso, como tanto le gustaba decir a Jean-Paul Sartre, compulsivo lector de novela negra. Describimos a continuación lo que haremos para conseguirlo.
 
 
 
 
 
 
Ricard Castells: exposición Diez años después y mesa redonda
Participó en el conocido fanzine Zero a principios de la década de 1980. Su obra Ecuador, que concluyó en 1984, tardó más de veinticinco años en publicarse. En 1992 realizó la tercera parte de una trilogía sobre Lope de Aguirre con la que ganó el premio del Salón del Cómic de Barcelona, y, a finales de esa misma década, creó la serie Poco para la editorial japonesa Kodansha. Su última obra, Huracán (2001), es un manifiesto de belleza y un testimonio de respeto hacia las capacidades expresivas de la historieta que siempre practicó
En una exposición con un altísimo nivel artístico y comunicativo, podremos contemplar la calidad del mayor colorista de su generación. A través de cuarenta impresionantes originales, los visitantes de la SN tendrán la posibilidad de acceder al genial autor español de cómic que se nos fue hace diez años, el mítico autor de Ecuador, Poco, Huracán.
Con la intención de que el recuerdo perdure, ofreceremos a los primeros mil visitantes una carpeta con diez de las ilustraciones más significativas del autor. Como todas las publicaciones de la SN, la carpeta será gratuita, pero deberán apresurarse.
Por supuesto, habrá una mesa redonda dedicada al artista que, entre otros editores y críticos, contará con la presencia de Marta Cano, su compañera.

AUTORES INVITADOS

Agustín Fernández Mallo (La Coruña, 1967)
Alberto López Aroca (España) Escritor
Agustín Lozano (España) Escritor
Alejandro Gallo (España) Escritor
Alejandro MONO González (Chile) Pintor muralista
Alfonso Domingo (España) Escritor.
Alfonso Mateo-Sagasta (España) Escritor
Alfredo Cernuda (España) Escritor
Alicia Álvarez (España) Escritora
Ana Colchero (México) Escritora
Ana María Matute (España) Escritora
Andreu Martín (Barcelona, 1949)
Andy West (UK) Escritor.
Aníbal Malvar (España) Escritor
Antonio Garrido (España) Escritor
Antonio Gómez Montejano (España) Escritor
Armando López Salinas (España) Escritor
Bachir Lehdad (España) Escritor
Berna González (España) Escritora
Bernard Minier (Francia) Escritor
Bruno Nievas (Almería, 1973)
Carlos Barral (España) Escritor
Carlos Quílez (España) Escritor
Carlos Salem (Argentina) Escritor
Carlos Zanón (España) Escritor
Carmelo Anaya (España) Escritor
Claudio Cerdán (España) Escritor
Cristina Fallarás (Zaragoza, 1968)
Charles Masson (Lyon, 1968)
Daniel Barreiro (España) Escritor
Daniel Espinosa (España) Escritor
Daniel Torres (España) Escritor
Darío Adanti (Buenos Aires, 1971)
David Barreiro (España) Escritor
Dominique Gautier (cineasta), Francia
Eduardo Bravo, (Madrid,1973)
Eduardo Isidro (España) Escritor
Elia Barceló (España) Escritora
Emilio Bueso (España) Escritor
Empar Fernández (España) Escritora
Federico Durán (España) Escritor
Félix Modroño (España) Escritor
Fermín Goñi (España) Escritor
Fernando Marías (España) Escritor
Fernando Nuño (España) Escritor
Fernando Rapa (París, 1969)
Francisco Sempere (España) Escritor
Fritz Glockner (México) Escritor
Goran Tocilovac (Serbia) Escritor
Guillermo Saccomano (Argentina) Escritor
Guillermo Roz (Argentina) Escritor
Guillermo Willy Toledo (España) Escritor
Helena Torres (España) Escritora
Hernán Migoya (Ponferrada, 1971)
Ian Watson (UK) Escritor
Ignacio Cid (España) Escritor
Ignacio del Valle (España) Escritor
Ignacio Escolar (España) Escritor
Ismael Martínez Biurrun (España) Escritor
Jacques De Loustal (Neully-sur-Seine, Francia, 1956)
James Thompson (EE.UU) Escritor
Javier Calvo (Barcelona,1973)
Javier de Isusi (Bilbao, 1972)
Javier Márquez Sánchez (Sevilla, 1978)
Javier Olivares (España) Autor de cómic
Javier Pérez (España) Escritor
Javier Rovira (España) Escritor
Jean Ortiz (historiador), Francia
Jerónimo Tristante (España) Escritor
Jesús del Campo (España) Escritor
Jesús Lens (España) Escritor
Jesús Palacios (España) Escritor
Joan Arretxe (España) Escritor
Jojo Lucena (EE.UU) Ensayista
Joaquín Lloréns (España) Escritor
Jordi Ledesma (España) Escritor
Jorge Martínez Reverte (España) Escritor
José Ángel Mañas (España) Escritor
José Sanclemente (España) Escritor
José Luis Gordillo (España) Escritor
José Luis Muñoz (España) Escritor
José Manuel Fajardo (España) Escritor
Jose Javier Abasolo (España) Escritor
Juan Bas (España) Escritor
Juan Bolea (España) Escritor
Juan Gómez Jurado (España) Escritor
Juan Guinot (Argentina) Escritor
Juan Madrid (España) Escritor
Juan Ramón Biedma (España) Escritor
Juan Miguel Aguilera (España) Escritor
Julián Casanova (España) Historiador
Julián Sánchez (España) Escritor
Julio Murillo (España) Escritor
Ken MacLeod (UK) Escritor
Kim Newman (UK) Escritor
Laura Fernández (Terrassa, 1981) Escritora
Laura Muñoz (España) Escritora
Lisa Diez Gracia (Francia) Directora de cine
Lorenzo Silva (España) Escritor
Luis Argeo (España) Director de cine
Luis Gutierrez Maluenda (España) Escritor
Luis Vigil (España) Escritor
Manuel Blanco Chivite (España) Escritor
Manuel Vilas (Barbastro, Huesca, 1962)
Marcelo Luján (Argentina) Escritor
Marcos Prior (Barcelona, 1975)
María Zaragoza (España) Escritora
Mariano Gambín (España) Escritor
Marta Cano (España) Autora de cómic
Maruja Torres (España) Escritora
Matías Montes Huidobro (Cuba) Escritor
Matías Rodriguez (España) Escritor
Miguel Aguerralde (España) Escritor
Miguel Barrero (España) Escritor
Milo Krmpotic (España) Escritor
Moncho Alpuente (España) Escritor
Nacho Guirado (España) Escritor
Olga Rodríguez (España) Escritora
Paco Gómez Escribano (España) Escritor
Paco Ignacio Taibo II (México) Escritor
Pedro de Paz (España) Escritor
Pepe Gálvez (Teruel, 1950)
Pere Mejan (Barcelona, 1972)
Peter Berling (Alemania) Escritor
Quelo VI (Location unknown, mid-eighties)
Rafael Marín (España) Escritor
Ramón Lluis Bande (España) Director de cine
Raúl Argemí (Argentina) Escritor
Robert Juan Cantavella (España) Escritor
Roberto Carro (España) Escritor
Roberto Quaglia (Italia) Escritor
Roberto González-Quevedo González
Rodolfo Martínez (España) Escritor
Rosa Ribas (Prat de Llobregat)
Rubén Vega (España) Escritor
Santiago Gamboa (Colombia) Escritor
Secundino Serrano (España) Historiador
Tito Montero (España) Escritor
Tomeu Pinya (Mallorca, 1982)
Toni Hill (España) Escritor
Vicente García Oliva
Victor Del Árbol (España) Escritor
Xavier Montanyá (España) Escritor
Xuan Xosé Sánchez Vicente
 
 
 
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