L´Hermine (El Juez en castellano) es una película digamos tediosa que se salva por la magnífica interpretación de su protagonista encarnado por Fabrice Luchini (grande también por `En la casa´) y la belleza de Sidse Babett Knudsen.
La película narra la desgarradora historia de una joven pareja, que soportó el trágico y oscuro pasado de la Argentina de finales de los setenta. Él, Ernesto, motivado por el embarazo de su novia Paloma, decide cambiar de vida y abandonar su militancia política, ignorando que los militares los están buscando. Son detenidos y llevados a uno de los centros de reclusión clandestinos más peligrosos del país, dónde serán salvajemente torturados. Su futura hija Natalia, será criada en el seno de una familia militar burguesa. Los genes de Natalia emergerán de la oscuridad para buscar la verdad de sus orígenes y su autentica identidad.
Sigue los pasos de Nick Carraway, un hombre parecido a Fitzgerald que aspira a ser escritor, cuando abandona la región central de los EE.UU. y llega a Nueva York en la primavera de 1922, una época de decadencia moral, jazz palpitante y de los reyes del contrabando de alcohol. Persiguiendo su propio Sueño Americano, Nick acaba siendo vecino de Jay Gatsby, un millonario misterioso que da fiestas continuamente. Al otro lado de la bahía vive su prima Daisy, y su marido mujeriego y aristócrata, Tom Buchanan. De esta manera Nick entra en el mundo cautivador de los súper ricos con sus ilusiones, sus amores y sus engaños. A medida que Nick es testigo de aquello, tanto dentro como fuera del mundo que habita, escribe una historia de amor imposible, sueños incorruptibles y grandes tragedias, y alza un espejo a nuestra propia época y luchas actuales.
Cuando India Stoker (Mia Wasikowska) pierde a su amado padre y a su mejor amigo Richard (Demot Mulroney) en un trágico accidente de tráfico el día de su 18 cumpleaños, su tranquila vida familiar se ve sacudida. Con una gran delicadeza, India muestra una actitud impasible que enmascara los profundos sentimientos que sólo su padre podía entender.
India se ve entonces atraída hacia el hermano perdido de su padre, Charlie (Matthew Good), que se presenta de manera inesperada en el funeral y decide quedarse con ella y su emocionalmente inestable madre, Evie (Nicole Kidman). En un principio India no confía en su encantador y misterioso tío, pero, al mismo tiempo, le fascina cuando empieza a ver todo lo que tienen en común.
A medida que Charlie se va descubriendo poco a poco, India se empieza a obsesionar con su carismático tío y se empieza a dar cuenta de que su llegada no era fruto de la casualidad. Con la ayuda de su tío, India va a descubrir su inesperado destino.
Tomboy gira en torno a Laure, una niña de 10 años que se muda con sus padres y su hermana pequeña a un nuevo vecindario. Allí, hace nuevos amigos y el verano transcurre entre juegos y risas. Sin embargo Laure tiene un secreto, se hace pasar por un chico; Michael. Lisa, una chica del grupo, se enamora de ella creyendo que es Michael, lo que dará pie a situaciones comprometidas. ¿Durante cuánto tiempo podrá Michael hacer creer a los demás que es en realidad Laure? ¿Cuáles serán las consecuencias cuando se descubra su engaño?
OS DEJO LA CRÍTICA DE VERÓNICA SÁNCHEZ MARÍN PORQUE CREO QUE YO NO PODRÍA HABERLO HECHO MEJOR:
En La Caza (Jagten, Dinamarca, 2012), Thomas Vinterberg deja de nuevo su huella desencantada y pesimista. Su cruel concepción del ser humano, impresa hasta en las más aparentemente bondadosas comedias, un cine que es como el agua calmada: no sabes su profundidad hasta que te metes dentro.
Ésta es la película más poderosa del director danés desde La Celebración (Festen, 1994), aquel malevolente drama cómico en el que la horrible verdad de los abusos sexuales de la infancia salen a relucir y envenenan el aire de una impecable y feliz reunión familiar. Aquí la acusación de pedofilia de nuevo juega un papel explosivo, aunque esta vez la imputación se basa en una mentira impulsiva, lo que vuelve más amarga la trama, sobre todo cuando la falsedad se sale de control para tomar tintes más violentos. Desgarradora, pero fascinante.
El argumento de la cinta contradice aquel dicho popular que asegura que la verdad está en boca de los niños, los borrachos y los locos. Vinterberg explora el complejo entramado conceptual y dramático que gira en torno a esa capacidad destructiva de la inocencia ya referida antes. Y es que la acusación de un niño puede invalidar la capacidad de reacción y defensa ante los demás y que se materializa en esa visión personalísima del universo infantil que no admite nada más que la verdad.
Lucas (Mads Mikkelsen), es un ex profesor aparentemente cálido y honrado que intenta reconstruir su vida después de un divorcio a través de un nuevo trabajo en la guardería local. Vive en una pequeña comunidad rodeado de sus amigos de toda la vida con los que pasa su tiempo entre noches de bohemia y la cacería de ciervos, además de su mascota, y su único hijo adolescente con el que pretende tener una relación cercana a pesar de la ruptura de su matrimonio.
Lucas infunde en sus primeras escenas tal calidez y compasión –sobre todo alrededor de los niñitos, que lo adoran– que es imposible imaginar que a ese ser humano podría señalársele alguna falta. Lucas y su mejor amigo Theo son tan cercanos, casi como hermanos. En el transcurrir de esa amistad, el profesor desarrolla una entrañable relación con la hija menor de su camarada, Klara (Annika Wedderkopp), una encantadora niña de cinco años cuya conducta oscila entre la inocencia propia de su edad y una madurez aterradora. La pequeña siente tanta admiración por Lucas que su afecto sobrepasa los límites normales. El profesor explica a Klara porque no está bien su comportamiento y en adelante delinea una suave barrera entre los dos, pero la niña lo malinterpreta como un rechazo.
La dolida niña desata su imaginación y vincula una imagen pornográfica vista en el iPad de su hermano con Lucas. El enojo de Klara es detectado por la directora del kínder, quien la interroga y la niña asegura que Lucas se exhibió ante ella. A partir de aquí la alarma se enciende como preámbulo a la pesadilla que el profesor está por vivir: la histeria colectiva de los habitantes de la comunidad contra él. Y es que lo que comienza como una sospecha atroz evoluciona hacia la marginación del supuesto pedófilo en su grupo, la defensa desesperada de su dignidad por parte de alguien que la ley ha absuelto y un lento y sutil linchamiento al más puro estilo de El chivo expiatorio de René Girard.
El director mete al espectador en la piel del protagonista, lo introduce a los pavorosos territorios psíquicos que provocan zozobra y miedo, duda y frustración enfebrecida con la cruel impotencia. Describe admirablemente el acoso que sufre un hombre que ha sido acusado del más repugnante de los delitos, la deserción de la racionalidad cuando todos necesitan regodearse en un culpable, la certidumbre de que siempre habrá alguien que mantendrá su condena moral sobre el que ha sido víctima de una calumnia.
La película despierta indignación, pero de igual manera, la perturbadora sensación de que cualquiera puede formar parte de una horda linchadora contra el adecuado chivo expiatorio y en nombre de las engañosas apariencias. Vinterberg, ayudado por el tormento y la autenticidad que transmite el actor Mads Mikkelsen –más conocido por el público internacional como el némesis de 007 en Casino Royale–, te contagia la pesadumbre ante la injusticia que siente el protagonista, su amargo desarraigo de todas las personas en las que había creído. Y es que la historia deja claro a final de cuentas que el daño hecho en realidad nunca se puede deshacer.
Las elegantes composiciones del cinefotógrafo Charlotte Bruus Christensen sólo parecen equiparables a la delicada música de Nikolaj Egelund, que consiguen un edición intensa aunque con espasmos retóricos tercos que dan a la atmósfera un cierto aire de desapego como si el bosque, los ciervos y la nieve fuesen testigos impasibles de los acontecimientos que están por desatarse.
La habilidad con que Thomas Vinterberg modula el crescendo de la paranoia, el juicio y la injusticia, hasta que La Caza se vuelve una pieza impactante a través de la atmósfera que detona la tragedia. El realizador la cuenta con intensidad y complejidad y Mikkelsen es ese transmisor ideal, soberbio en su interpretación, con una actuación de extraordinaria naturalidad y vulnerabilidad. De esos que, seguramente, repiten papeles estelares cuando el director cuenta con un nuevo guión.
CRÍTICA EXTRAÍDA DE LA WEB CHILANGO Y REALIZADA POR VERÓNICA SÁNCHEZ MARÍN QUE PODÉIS LEER PINCHANDO AQUÍ
Steve Butler (Matt Damon) es un vendedor que ha recorrido un largo camino desde su granja natal hasta la empresa en la que trabaja. Pero su trayectoria cambia de rumbo cuando llega a un pueblo donde encuentra muchos corazones abiertos y también muchas puertas cerradas.
Steve y su compañera de trabajo Sue Thomason (Frances McDormand) llegan a McKinley, un puebloduramente golpeado por la crisis financiera de los últimos años. Los dos representantes están convencidos de que los habitantes de McKinley estarán encantados de aceptar la oferta de su empresa a cambio de dejarles perforar pozos en sus granjas. Lo que en principio iba a ser un trabajo fácil y una estancia corta se complica profesionalmente cuando el respetado profesor de instituto Frank Yates (Hal Holbrook) reúne a los habitantes para explicarles de qué se trata, y personalmente cuando Steve conoce a Alice (Rosemarie DeWitt). Pero las cosas se ponen mucho peor con la llegada del ecologista Dustin Noble (John Krasinski).
Al levantarse el telón, Hannah da sus primeros pasos vacilantes en el escenario teatral de la Universidad. Sin embargo, antes de que pueda pronunciar sus primeras líneas, se derrumba delante de una audiencia totalmente atónita.
Después de innumerables pruebas médicas, todas las señales apuntaban a un factor subyacente: el difícil parto de Hannah. Esta revelación no es nada comparado con lo que se entera de sus padres: y es que se trata de una hija adoptada, tras ser rechazada por su madre biológica después de un aborto fallido. Descentrada, enojada y confundida, Hannah se embarca en un viaje por carretera para descubrir su pasado oculto y tratar de encontrar… a su verdadera madre.
Neil, un aspirante a escritor, y Marina, una joven madre, están juntos en la isla francesa de St Michel, conocida en Francia como la maravilla del mundo occidental, revitalizados por las sensaciones de estar de nuevo enamorados. Neil ha dejado Estados Unidos buscando una vida mejor, dejando atrás una serie de hechos dolorosos. Mirando a Marina a los ojos, Neil está seguro de que ha encontrado a la mujer que puede amar con dedicación. Pero cuando años más tarde, una serie de circunstancias personales y profesionales resquebrajan su relación, otra mujer aparece en la vida de Neil, con igual o incluso mayor fuerza: Jane. ¿Logrará este hombre mantenerse fiel a su promesa inicial o aprovechará para cambiar su vida hacia el futuro que siempre anheló?
Un crédito ilimitado ha permitido que Diana (Melissa McCarthy) viva a lo grande a las afueras de Miami, donde esta reina de las compras ha podido hacerse con todo lo que le apetecía. Solo hay una pega: la identidad que usa para financiar dichas compras está a nombre de Sandy Bigelow Patterson, un comercial (Jason Bateman) que vive en la otra punta de Estados Unidos.
Con solo una semana para encontrar a la persona que le está timando antes de que su vida se haga pedazos, el auténtico Sandy Bigelow parte hacia el sur para enfrentarse a la mujer que va a arruinarle la vida. Mientras se esfuerza en convencerla, persuadirla y sobornarla camino de Denver, descubrirá lo difícil que es recuperar su nombre.
En el corazón de las estepas de Anatolia, un asesino intenta guiar a un equipo de policías hasta el lugar donde enterró al cuerpo de su víctima. En el curso de este viaje, una serie de pistas sacarán la verdad a la superficie...
Marco es un viajante de comercio de 52 años, ex alcohólico, que decide intentar cambiar el rumbo de su vida después de una interacción para desintoxicarse. Como parte del tratamiento, le sugieren que elija un hobby, y él se decide por la pesca. Con ese objetivo viaja a Puerto Deseado en la temporada de pesca del tiburón. Pero también va en busca de Ana, su hija, de quien no supo nada durante años, sólo que vivía allí
Una formula perfecta: una pareja de desconocidos, un fin de semana (muy) corto, mucho sexo, demasiadas confesiones y una boda.
Un encuentro de una sola noche que se convierte en algo más - una historia de amor no convencional entre dos jóvenes que tratan de dar sentido a sus vidas. Y empieza el fin de semana - en clubs y habitaciones, emborrachándose y drogándose, contándose historias y teniendo el sexo - que permanecerá con ellos el resto de sus vidas.
Quizá desde Forrerst Gump no veía a un Zemeckis tan lúcido. Quizá desde Training Day no veía a un Denzel Washington tan centrado.
Es cierto que cuando terminas de ver El Vuelo te recorre esa sensación de una buena película bien hecha, pero nada más. Podría, tal vez, pasar por una peli de sobremesa de las buenas. Sin embargo tengo que destacar dos cosas:
- la magnífica interpretación de Denzel, lo cual le ha valido la nominación al Oscar, y que llega a ser sublime por momentos. Es cierto que desde El día de entrenamiento ha actuado en otros muchos films, pero en ninguno me había parecido tan convincente como en este. Esas miradas vacías, destrozadas, que solo él sabe poner ante la cámara te desmontan.
- por otro lado es una película que, al menos a mí, te mantiene en la butaca todo el rato pendiente. No se trata de una trama grandilocuente, pero sí una trama bien trenzada fruto de la mano y la experiencia de Zemeckis que logra algo complicado: mantener a raya al espectador, atraer su atención.
No es una crítica ni nada por el estilo. Solo es mi humilde opinión. Pero sigo pensando que la nominación al Oscar de Washington es merecida.
La historia de amor de uno de los cineastas más influyentes del siglo
pasado, Alfred Hitchcock (Anthony Hopkins) y su mujer y compañera, Alma
Reville (Helen Mirren). La acción tiene lugar durante el rodaje de
Psicosis, la película más importante de Hitchcock.
Solo por ver a Hopkins haciendo de Hitchcock creo que merecerá la pena.