"Era como si mientras el engaño sucedía en silencio y monótonamente, todos nosotros hubiéramos aceptado ser engañados, favoreciéndolo con nuestra inconsciencia o puede que cobardía, pues toda la gente es cobarde y prefiere de un modo natural cometer una traición, ya que ésta tiene un aspecto cómodo"
en la primera imagen que tengo de una película erótica salía pajares andrés sujetando el seno descomunal de una viuda desconsolada
expectantes mi colega manzano el barbas y yo sentados en el sofá
mientras la madre del manzas nos preparaba la merienda en la cocina y el padre en calzoncillos salía al salón reclamando a gritos que el agua de la ducha saliese menos fría
Poema y foto inéditos de Voltios.Poema perteneciente al poemario inédito AMOR MANUAL.
Llevo unos días bastante liado con una antología poética que preparo, mi próximo poemario, encargos fotográficos, algún prólogo para unos amigos y mil cosas más.
No tengo tiempo, de momento, para el blog, así que decido avisaros desde este momento que me tomaré unos días de relax con mi casa, limpiar el polvo, hacer el baño, barrer el suelo, fregar la cocina, y pasado un tiempo, volver a mostrarosla reluciente.
Antes de quedar con mi amigo Pablo para ver esta exposición en el Museo del Prado leí en una columna del periódico EL PAÍS un artículo relacionado con dicha exposición. En él (no recuerdo quién firmaba dicha columna) se contaba y argumentaba que en la muestra de TURNER Y SUS MAESTROS, el susodicho, osease Turner, no salía muy bien parado.
Ahora que he regresado de ver dicha exposición no le puedo ni quitar una coma al mencionado artículo. Toda la razón del mundo.
En primer lugar, el precio. Cobrar 10 euros en un museo como nuestro Prado por una exposición temporal me parece un abuso. En segundo lugar, tratar de vender, al espectador neófito en la materia, la grandeza de un pintor como Turner es un pufo grandísimo. Me explico.
Que yo recuerde, y tras varias lecturas en mi carrera de historia del arte y tras ella, William Turner fue un pintor que se debe tener en cuenta en la historia pictórica mundial por un aspecto importante. Por decirlo de algún modo, Turner fue el impulsor, o el motor, entre otros pintores del movimiento impresionista. Ya sé que suena a burrada pero me explico.
William Turner fue un plagiador, mal plagiador para mi gusto, que empezó a copiar obras de Claude de Lorena o Nicolás Poussin entre otros. Obras de magníficos pintores consagrados. Y todo ello lo hacía por una razón sencilla: poder recibir el reconocimiento de la Royal Society.
La Royal Society marcaba unas pautas, por decirlo de algún modo, a la hora de pintar. William Turner se las pasaba por el forro. En la exposición las evidencias son claras. Y amén de pasarse las normas por el forro se dedicó a copiar a los que él consideraba grandes pintores como los mencionados Poussin, Lorena, Canaletto, Rembrandt, Cuyp, El Veronés, Constable o Watteau. Estos intentos por parecerse a sus pintores de cabecera es lo que nos muestra el Prado. Unos intentos vanos, malísimos, en donde el protagonista de la exposición, Turner, sale perdiendo. Parece que el comisario de la muestra lo que ha querido es echar por tierra, aún más, a este pintor.
Ojo, que no digo que un pintor como Turner no le merezca a otro un respeto tremendo. Pero a lo que iba que me pierdo, lo único importante de Turner, es las pinceladas difusas que usó siempre en sus obras y que en las últimas acentuó de manera abrumadora, con esto lo que logró fueron cuadros más vaporosos, un mayor ritmo pictórico, un estilo nuevo (por mencionarlo así), pero fuera de las pautas mencionadas por Royal Society y trabajadas por los pintores a los que él consideraba sus maestros.
En resumidas, Turner fue una especie de plagiador que lo único bueno que logró al final de su vida es empezar a anunciar el impresionismo con sus pinceladas. Así, sus obras y las de otros de estilo similar, fueron los lienzos de cabecera para los Monet, Manet, Degás, Renoir, Cezanne, etc,.
Por tanto, si vais a ver la exposición os encontrareis con que Turner termina goleado incluso antes del pitido inicial, y perdón por el simil futbolístico.
otra nueva convocatoria de una nueva edición de Refléx-iones Rock para este jueves 15 de julio y como viene siendo acostumbrado en el insigne y preclaro barrio de Lavapiés. Os esperamos en el sitio acostumbrado...
Hoy tras pocas horas de dormir, (y no por celebrar el triunfo futbolero, más bien para cuidar de aquellos que lo celebraron hasta altas horas de la madrugada), me voy a dar un homenaje, pese al cansancio, me voy a ver a MARWAN a la C/ libertad 8, a partir de las 21,30. Si os pasais por allí andaré.
Os dejo con un tema precioso, a dúo con el gran Ismael Serrano.
Se me acaba de partir el respaldo de mi silla. Se ha soltado un cachivache enorme, una rueda y un pedazo de tornillo que te cagas. Primero se ha caído al suelo esto (el tornillo con la rueda). He vuelto a sentarme un par de horas después y se ha caído el respaldo mientras buscaba alguna cosa de Anjelika que llevarme a la cabeza. Se ha quedado en un taburetito que gira sobre sí mismo (solo la plataforma inferior, donde se asienta mi poderoso culo). Es ideal para desplazarse y bailar. Leo a Hasek y su soldado Svejk y dentro de poco escucharé a Howlin´ Wolf (ahora), tema llamado Poor Boy, soy de los damnificados por Spotify. Buenas y calurosas tardes.
Este parrafo es una pequeña muestra de la personalidad de su autor: Alfonso López. Un escritor que lo mismo realiza un poema, que trata de contarte una anécdota real ocurrida en su vida, como que cualquier otra cosa.
Le tengo cariño y admiración a este señor. No sé si él lo sabrá. Por eso os dejo su entrada 1002 para que la leais y después vayais a su blog a comprobar mis palabras.
Film, este de LA VIDA PRIVADA DE PIPPA LEE, ligero, entretenido, si acaso algo lento en alguno de sus pasajes, y hablo de pasajes porque es una novela visual en toda regla, a mi parecer.
Robin Wright Penn está muy bien en el papel de Pippa, una mujer que trata de llevar una vida normal pero caótica en su interior, en bastantes ocasiones. Enamorada y casada con Herbert, un editor-escritor venido a menos que la quiere profundamente, pese a la diferencia de edad.
Dirigirida por Rebecca Miller, te resultará entretenido.