domingo, 17 de julio de 2011

Un poema de José Ángel Valente



EL TIEMPO se llena de húmedos lagartos y de erizos en el espacio de la desolación. Ponme, dijiste, una tarjeta desde el lugar del crimen. Atraviesa el viento los muros y las cámaras vacías entre dos aberturas; silba en las paredes como sierpe que se fuera enroscando en los huesos roídos de una bestia enorme y desecada por la voracidad aérea de los pájaros o por la dura penetración del sol. Ya nada queda aquí. Escenario desierto de irreconocibles cadáveres barridos por el helado soplo de la tarde que arrastra ahora los últimos rastrojos. En el horizonte, enormes paños de rojizas nubes siguen con el descenso de la luz el naufragio ideal de la memoria.

poema extraído de su poemario NO AMANECE EL CANTOR editado con TUSQUETS EDITORES.

Dos buenas nuevas: Eva Gallud y José Naveiras


Nuevo libro de LVR[ediciones. Nueva autora en la colección de Trastos: Eva Gallud y "Moléstenme solo para darme de comer". Muy pronto presentaciones, recitales, distribución, lectura y mucho más.



Vuelve Naveiras. Sí, vuelve. Y lo hace con valentía y a pecho descubierto, escribiendo y colgando en su blog lo que le sale de los cojones. Para ver su nuevo blog pinchar aquí

IV Encuentro Poético en la Sala Triángulo

sábado, 9 de julio de 2011

Beirut y Nantes






Otra versión (formato video) de este magnífico tema que me tiene encandilado.

Ángel dixit.

Un poema de Alejandro Céspedes

¿Quién posee a quién?

Es verdad que los muertos nunca se llevan nada. Lo dejan todo aquí, desparramado, exigiendo recuerdo en su protesta: gafas, llaves, teléfonos, zapatos, bolsos abiertos, agendas ya cerradas. Restos esparcidos sobre una carretera.

Ando sobre rastrojos de difuntos. No sé qué hacer con este sedimento de otras vidas que aparece sin causa razonable y cruza su traspié en mi camino.

A quién debo entregar estas herencias que dos nuevos cadáveres con los ojos abiertos, obscenamente abiertos ante mí, me piden que recoja.

Sus ojos como anzuelos.
Su cebo en el asfalto.
La mesa del recuerdo está servida.



Un joven policía estrena guantes.




extraído de su poemario FLORES EN LA CUNETA editado por HIPERIÓN

Un poema de Chantal Maillard


14.

Ellos miran un punto, un cerco o un alud,
algo que ha sucedido, un algo que se ensancha,
les llama, les succiona, se adentran en el cerco
y suceden en él al tiempo que les miro,
ellos suceden dentro del punto que se ensancha,
me cerca, me succiona, y es otra la mirada
que nos observa a todos y escribe lo que usted
acaba de mirar.


Platón desterró a los artistas por temor a que mostraran que lo-que-ocurre no tiene correlato ideal,


extraído del poemario MATAR A PLATÓN editado por TUSQUETS.


viernes, 8 de julio de 2011

30 seconds to mars and Hurricane (censored version)






Es muy largo, lo sé.
Pueden resultar muy ñoños, también lo sé.

Pero el montaje del videoclip y la historia es espectacular, un corto de trece minutos.

Ángel dixit.

jueves, 7 de julio de 2011

En la Marabunta



La Marabunta ha preparado, a partir de mañana mismo, unos encuentros con poetas todos los viernes de cada semana hasta el 26 de agosto. Buenos poetas, con voces distintas pero todos buenos.

Trataremos de estar en alguno de ellos.

Ángel dixit.

Volvemos con Poetrastos



El Lunes 11 de Julio a las 21horas, en la Sala Clamores ubicada en la calle Alburquerque, 14 (metro Bilbao) presentaremos de nuevo la Antología poética: Poetrastos (por favor, tratar con cariño).

Ángel dixit.

5 poemas de Ana Gorría


en ausencia de símbolos

La voz en su mediana incandescencia.

Así,

la lejanía

leve espiral de sol: vientre, llanto,

tú.

Decir es lo que duele.





en apariencia

Suave melancolía en lo estival, las formas:
Espacios que podrían resultar transparentes.





umbilical

Si estación transparente resuelta en luz herida,

lento espacio sin voz
abriéndose a la tierra.

Canción hasta el dolor, sueño de cal:
ardiendo,

qué hilo no nos separa de la nada.





vigilancia desnuda

Contra la piel el aire forma
las palabras, arde la lengua.
Descansa ya en la voz el ojo:
la rosa recién muerta de
la rosa recién brota para
nunca una rosa es una rosa





corazón

Golpe tras golpe,
como pólvora seca
sobre la escarcha.



todos los poemas extraídos de aquí.

miércoles, 6 de julio de 2011

Dos poemas de Matar a Platón


5.

No sé si era su hija. El hombre
aplastado agarraba la mano de una niña,
o puede que la niña fuese
la que tenía cogida la mano de aquel hombre,
ahora ya tan rígida, tan apretada y fría.
Vendrán para cortarle los dedos uno a uno.
Amputarle la mano tal vez sería más sencillo,
pero ¡ imagínense una niña huyendo
con una mano ensangrentada
prendida de la suya!
Vendrán con instrumentos
de cirujano a liberarla y ella
atenderá, absorta,
al charquito de orina y sangre
que se extiende hasta sus pies.
Piensa que es una pena
no llevar puestas las botas de agua
y que no siempre es cierto que los charcos
se forman con la lluvia.


el sonido que hace una idea cuando vibra y se convierte en proyectil.



8.

Una mujer temblorosa aprieta
el brazo de su acompañante.
Él vuelve hacia ella un rostro
tan largo como un número de serie
y dice: " El sesenta por cierto de los muertos
por accidente en carretera
son peatones".
La mujer deja de temblar: todo está controlado.
A punto estuvo de creer que algo
anormal ocurría,
algo a lo cual debía responder
con un grito, un espasmo,
un ligero anticipo de la carne
ante la gran salida, pero no:
aquello es conocido y ya no la involucra;
le pertenece a otros. Y él añade: "Han llamado
a una ambulancia", y ella se relaja,
su angustia la abandona:
el orden nos exime de ser libres,
de despertar en otro, de despertar por otro.
A punto estuvo de gritar, desde esa carne ajena,
pero el orden contuvo a tiempo ese delirio.


Me contestó que el libro describe un acontecimiento,

lunes, 4 de julio de 2011

Reflexión 4

El bostezo es el camino
de la destrucción.

Destrucción de la ciudad
atrincherada en mil excusas.

Un enjambre de moscas.

Los cascotes son visitados
por un enjambre de moscas.

No quedan sueños tras el bostezo.

Es difícil salir.

Salir de la ciudad
sin poseer la punta del ovillo
que Ariadna olvidó en el supermercado.

El oficio del gusano
es la única opción
de huir
sin ser vistos.

Tras el bostezo.


poema inédito de Ángel Muñoz.

Resacón 2, ahora en Tailandia





Este fin de semana necesitaba humor y allá que fui. Recomendable, y mucho, si lo que quieres es reir a mandíbula batiente.

Ángel dixit.

Jean Teulé, "La tienda de los suicidas"



En esta novela enormemente divertida, no exenta de humor negro, el lector penetra en la tienda y en la vida de una familia, los Tuvache, dedicada desde hace generaciones a la venta de productos (sogas para ahorcarse, toda clase de venenos, armas, etc.) que cualquier suicida debe tener a mano para el momento en que decida abandonar este mundo. Los Tuvache se sienten orgullosos de su trabajo y de su reconocida eficacia profesional, hasta que el menor de sus vástagos empieza a dar muestras inquietantes: es un niño alegre, al que le entusiasma la risa.