sábado, 13 de agosto de 2011

Maus de Art Spiegelman



De lo más delicioso que he leído últimamente. El magnífico cómic/historia/real de Art Spiegelman galardonado con el Pulitzer es una joya. ¡Ojo! único cómic hasta ahora que ha recibido la citada mención.

Sencillamente impresionante.

Phantogram

Si te gusta el Trip-hop o sonido Bristol este grupo promete y mucho, Phantogram y su Mouthful Of Diamond.





Llegó a mi casa again



La foto se la he robado a Pepe Naveiras de su blog

Yo participo con un poemilla, y contento y agradecido quedo.

domingo, 7 de agosto de 2011

Cabecera de Pepe Pereza (y yo orgulloso)


REFLEXIÓN 6

Es cierto que no hay
tanta distancia.

Un par de diástoles acompasadas
prendidas en láminas de cemento.

El deseo es mecido en un bolsillo
para sopesar
si más tarde no hay un después.

A veces un péndulo
suple el diálogo de la araña.

Al otro lado del espejo
es tan difícil encontrarse
que lo preferible
no encuentra el tacto.

Psique cierra la puerta.

Resulta tan innecesaria.


poema inédito de Ángel Muñoz y foto (cabecera) realizada por Pepe Pereza y extraída de su propio blog que podeis ver aquí.

Millares Sall y Liverpool



Ah, pero yo soy sólo un poeta sobre estas calles,
sobre esta simetría exacta, donde cada zaguán es un
vómito de vino,
donde cada cabeza es una bola de acero hundida sobre
los hombros,
donde cada esquina es como un filo de navaja, donde
cada portal es un grupo de sangre,
un vaso de sangre a la intemperie,
donde en cada ventana una joven inglesa se desnuda
fríamente,
donde una sombra de vino se pasea por los muelles
ofreciendo una bandeja de labios cortados,
ya enlazados en un nudo de sangre y de armonía,
donde yo, entonces, cubro mi rostro en otro rostro
para buscar el mío,
exactamente el mío.


fragmento del poema LIVERPOOL de José María Millares Sall de su libro LIVERPOOL editado con Calambur Ediciones.

The Wild Hunt by The Tallest Man On Earth





Un solista joven con una voz de antes, de hace décadas. Magnífico, genial: The tallest man on earth o Kristian Matsson (sueco de nacimiento).

viernes, 5 de agosto de 2011

Hoy: Ángel González



MALOS HÁBITOS
Ya está.
Se acabó.
La noche se abate
mientras despuntan los primeros rayos del Sol
y de repente
no sé qué hacer con este humo;
dónde esconderlo
de las miradas rancias que lo enjuician todo.
Quiero pensar que esos haces de luz
alumbrarán un nuevo amanecer
y que los hombres no estarán cansados
para presidir los nuevos tiempos.
Quiero y deseo imaginar todo eso
aunque, por otra parte, me tema lo peor.
Esto es un horrible hervidero de alambres
donde la más políticamente correcta
de todas las cárceles
imprime temor con su sello de caucho.
Y te digo, ya a salvo, que sé cuál es mi reino
y que en él todavía me dejan fumar.



P.D: Que sepas, Ángel, hermano, que desde aquí te echo de menos. Mucho.

todo el contenido extraído del blog de Pepe Pereza (otro buen amigo)

I see the sign



De lo que últimamente me hipnotiza: Sam Amidon.

jueves, 4 de agosto de 2011

Hoy Andrés Ramón Pérez (Kebran)

POEMA TRES

El terror me atormenta
espinas en los días
ajetreo mortal
almas consumidas por sus rayos
cuerpos sometidos a su ley
¡¡ no quiero ser esclavo del sol!!
castigo y luz de los hombres
siervo de luna
le escribo versos
para no sentir el peso del tiempo
ni el miedo que me reduce a cenizas
condena los sueños
injusto juez del día
¡¡desaparece!!
y que empuñe el cetro la Luna.

extraído de su poemario SATÉLITE DE INHÓSPITO PLANETA

El caso Farewell




En 1981, el coronel de la KGB Grigoriev, desencantado con el régimen de Brezhnev, se pone en contacto con un joven ingeniero francés en Moscú, Pierre Froment, a quien le hace llegar documentos secretos. Esta información que contiene detalles sobre la red de espionaje que la Unión Soviética tiene desplegada en los países occidentales, cambiará el rumbo de la historia y se convertirá en el caso de espionaje más importante de la Guerra Fría.


texto extraído de estrenos de cine.

PELÍCULA ALTAMENTE INTERESANTE Y FUNDAMENTAL PARA CONOCER MÁS A FONDO LA GUERRA FRÍA DE LOS AÑOS 80.

Premio destellos brillantes en el cielo azul


Este Premio MEME consiste en lo siguiente, y espero a quienes se los he enviado lo sigan y así indefinidamente. No se puede enviar a quién te lo envió, sino a quienes tu elijas. Y así que ruede y ruede el premio por la Red.
El Meme consiste en:

-Coge el primer libro que encuentres a mano.


-Busca la página 89.


-Lee la 5ª línea.


-Escribirla en el blog.



Mi frase es:

... lo que explicaba que estuviera provocando una agitación interior para sobrepasar la plenitud de los últimos años...


Frase del último libro que estoy leyendo y se la he pasado a cinco personas que adoro por distintos motivos:

- Andrés Andino: Por ser amigo tan grande en tan breve tiempo.

- Alejandro Céspedes: Le admiro, le respeto y le quiero.

- José Naveiras: Una persona maravillosa, mi hermano mayor.

- Eva Gallud: Amiga, la hermana que nunca tuve.

- Nares Montero: Luchadora, por todo lo que has significado y significas para mi.

Ahora estos amigos tienen el deber de seguir difundiendo este Premio- Meme. Espero que lo hagan.

IMPORTANTE: A mi no se me puede regalar este Premio, pues yo ya lo tengo.


lunes, 1 de agosto de 2011

Hoy Giovanni Collazos

Vuelvo a analizar los blogs de mis amigos, de mis poetas. Y he decidido, poco a poco, dedicar una entrada a cada uno de ellos con algunos de sus escritos. Hoy empezaré con mi amigo/poeta Giovanni Collazos.



Desfachatez

El beso que robaste de aquella chinita
dejó un mapa de fruta en tus manos de niño

fue el principio de comer siempre la hierba,
de morder el polvo dulce

fue el inicio del complaciente rechazo del palomilla
que obsequiaba afectos, entre compañeras de aula

todo ese adrede cobijaba tu cuerpo
y se quedó en la desfachatez,
se te quedó en el alma
cortarte el labio sin el festín de su cara

hasta empezaste a domesticar perros cansados
que siguen ladrando, sin dolerse en sus mordeduras.


extraído de su blog El Plebeyo

Ingmar Bergman: "Música en la oscuridad", desde el melodrama a la tragedia by Adrián Massanet






“Mi único recuerdo de este film es que pensaba: asegúrate de que no hay partes aburridas; mantén el entretenimiento. Ésta era mi única ambición”

Entre el melodrama y la tragedia, como tonos narrativos, media un abismo. No me estoy refiriendo ahora a los géneros, que a fin de cuentas no representan otra cosa que etiquetas comerciales, me refiero a la mirada y a la puesta y en escena del director. El melodrama, como su nombre indica, es un cine que se apoya excesivamente en la música para lograr un efecto sentimental en el espectador. Muy pocos lo han dominado y han dirigido obras notables o elegantes, y la mayoría se ha entregado a ese sentimentalismo forzado que, a día de hoy, me parece a mí, tan poco tiene que ofrecer. La tragedia, por otro lado, es mucho menos comercial que el melodrama, no evoca los peores resortes del espectador (sufrir con uno mismo en base a inexistentes “nobles” sentimientos) sino los mejores (sufrir con los demás, compadecerles, a pesar de sus “terribles” defectos), y propone una feroz y descarnada visión del mundo y del hombre. Es, por tanto, una forma narrativa y de creación mucho más elevada, compleja y oscura que el melodrama.

Los primeros filmes de Bergman, situados en la inmediata posguerra, enclavados en una industria tan conservadora a todos los niveles (técnico, temático, narrativo, de distribución, de tradición) como la sueca en los años cuarenta, son melodramas. Filmados con la pericia de un hombre de gran inteligencia, y con la sospecha de que ese hombre pronto sería un gran director de cine, pero sometidos al vasallaje de las convenciones de su época. Es decir, melodramas académicos, ya lo hemos dicho cuando los hemos comentado, en los que a veces se perciben trallazos de audacia formal o decisiones visuales que comienzan a erosionar ese academicismo y ese enconsertamiento narrativo que tanto daño ha hecho, bajo mi punto de vista, al cine. En su cuarta película, ‘Música en la oscuridad’ (‘Musik i mörker’, 1948), Bergman por fin consigue acercarse a una concepción de la tragedia y empieza a dejar atrás esas servidumbres y alcanza una tragedia que, si bien no es del todo redonda, sí aprovecha al máximo el pobre guión en que se basa y conmueve con la fuerza expresiva de un director casi en plena posesión de facultades.

Primer personaje bergmaniano

Hasta ahora los protagonistas de las tres películas previas del cineasta, tanto hombres como mujeres, distaban mucho de esa escultura en tensión psicológica y física a la que nos acostumbrará en futuras obras maestras. El personaje central de esta historia es otra cosa. Existe una austeridad mucho mayor por parte de Bergman a la hora de dibujar a este soldado malherido, por nombre Bengt, aunque su peripecia es mucho más dolorosa: se queda ciego tras un bestial accidente, provocado por intentar ayudar a un perro en el peor de los paisajes posibles. A partir de ahí intentará ganarse la vida, en un mundo de oscuridad que es mucho más interior (puro Bergman) que exterior, de tal forma que los condicionantes físicos son una expresión aparente de la orfandad anímica de este individuo, por el que Bergman siente una admiración sin complejos, y así lo demuestra en varios pasajes de la película, aunque sin llegar a idealizarle, lo que le honra. Al ser abandonado por su antigua novia, conocerá la dulzura extrema de otra mujer, una hermosa sirvienta (de nuevo, puro Bergman) de nombre Ingrid, que se convertirá en su apoyo vital absoluto.




Creo que si el guión hubiera gozado de una mayor enjundia (fue escrito por Dagmar Edqvist, basado en su propia novela, y luego reescrito en parte por el propio Bergman, lo que dice mucho al respecto), y si Bergman hubiera dominado todos los resortes técnicos, sobre todo del sonido, como hará algunos años más tarde, este podría haber sido un verdadero gran Bergman. Desgraciadamente, la dispersión hace acto de presencia, y solamente puede apreciarse verdaderamente la fuerza de capítulos aislados, que no logran afianzarse todo lo deseable entre ellos. Episodios como la búsqueda de empleo de Bengt, que terminará siendo pianista de un bar por poco tiempo, así como su reencuentro con su antigua novia, o bien su posterior empleo como afinador de pianos, demandaban el genio narrativo que todavía se encontraba agazapado, esperando el momento para saltar a la pantalla. Así mismo, se reencuentra con el tema de la pareja cuya felicidad es puesta a prueba por la presión social, tema ya visto en sus tres anteriores películas, pero con mucha mayor personalidad y solidez.

Ambos actores protagonistas son llevados al paroxismo interpretativo gracias a un Bergman que al menos en dirección de actores (estrenaba dos obras diferentes, como poco, cada año en el teatro sueco) sí que muy pronto despuntaba como un verdadero maestro. Tanto Birger Malmsten como Mai Zetterling ofrecen las dos mejores interpretaciones hasta el momento en la carrera del director, sin olvidarnos, porque sería injusto, de la presencia imponente de Olof Winnerstrand, que interpretaría al primer vicario importante de los muchos que van a sembrar la obra de Bergman, obsesionado por la presencia de la institución religiosa en la vida familiar y sentimental de sus criaturas. En la concepción de esta tragedia, Bergman se acerca al ascetismo visual de un Dreyer o un Bresson, que todavía le quedan lejos, pero a los que alcanzará. Dirigiendo una película por año (hoy día, con el sistema industrial presente, esto lo hacen muy pocos cineastas, y con películas pequeñas), Bergman luchaba por conquistar el prestigio de sus pares y un territorio audiovisual propio.

Conclusión

No llega a ser desgarradora, pero duele. No llega a ser plenamente satisfactoria, pero cerca anda de serlo. En su estructura se echa en falta una mayor atención a la arquitectura de las secuencias, a las tripas mismas de la imagen y el sonido. Esto lo digo siempre pensando en futuros logros, que harían eso y mucho más. Es algo frustrante hablar de películas que poca gente ha visto o verá, aunque lea estas líneas, pero también es apasionante constatar hasta qué punto algunos directores necesitaron de una serie de pasos previos para crecer debidamente como artistas. Otros no, otros fueron artistas nada más comenzar. No hay dos artistas iguales. Mientras Welles o Polanski llegan y deslumbran, otros como Coppola, Bergman, Ford, Rossen…han de forjar su talento a base de voluntad y esfuerzo infinitos. Al final lo que importa es que todos lograron un sitio en la historia del cine.

Armistice by Phoenix

Os traigo otro magnífico grupo: Phoenix. Tienen un parecido tremendo a Polock. La diferencia es que esta pareja francesa ya existía antes de la formación española. Os dejo con Armistice, un tema que en acústico suena genial.