domingo, 13 de noviembre de 2011

Há um ouvido no desconhecido de María Mercromina

"Cómo avanzar a la par que el paisaje"
Miriam Reyes.








La nostalgia se equivoca de cuerpo,
toma forma de carretera.
¿Soy yo la que se mueve?
En esta ciudad, mojada y azul
repito caos y saudade.
Mi saliva bebe del carmín,
el horizonte no asusta.
La palabra sigue ahí,
latiendo,
débil y temblorosa.
Yo sigo sin encontrarla.
No hay empate,
tampoco lo quiero.


extraído de su blog que podeis ver aquí.

sábado, 12 de noviembre de 2011

EXAMEN DEL SUELO de Tomas Tranströmer




El sol blanco chorrea en el esmog.
La luz gotea, se desliza hacia abajo,

hasta mis ojos inferiores que descansan
profundamente bajo la ciudad y miran hacia arriba,

ven la ciudad desde abajo: calles, cimientos:
parecen fotos aéreas de una ciudad en guerra

aunque al revés: una foto de espionaje:
cuadrados silenciosos en colores apagados.

Allí se toman las decisiones. Los huesos de los muertos
no se pueden distinguir de los huesos de los vivos.

La luz del sol aumenta de volumen, fluye
en las cabinas de vuelo y en las vainas de las algarrobas.

Estelle Talavera y sus elefantes atravesando la ciudad




¡HOLA A TODOS!

Este martes 15 de noviembre,
en la Sala Triángulo (c/ Zurita, 20; Metro Lavapiés)
presento:
junto con Luis Alberto de Cuenca, quien prologa el poemario,
y Cristina de Cos-Estrada (ilustradora del mismo)
a las 20:30h.

Como postre, un vinito de parte de la Editorial Amargord.

Espero de corazón vuestra asistencia, tengo tantas ganas de volver a pisar Madrid, de volver a veros... llevo tanto tiempo fuera de todo esto! Y me llevaré a mi fierilla de 8 meses!!!!!!

¡¡¡¡¡Dadme la alegría de venir, chicos!!!!!
Haced correr la voz, invitad a todo aquel al que le pueda interesar, ok?

¿Nos vemos?

Un abrazo enorme.
Estelle.
:)

Gsus Bonilla en La Marabunta


Hola

El próximo jueves 17 de Noviembre a eso de las 20:00H podremos compartir un rato de charla y poesía, junto con Ana Pérez Cañamares, Batania y un servidor, al hilo de la publicación, en este mayo pasado, de "MENÚ DEL DÍA...A DÍA" (Baile del Sol, 2011); este cuaderno de poemas de tan horroroso título, sin embargo con una excelente portada (Bárbara Butragueño), va acompañado de una selección textos que navegan, a partes iguales, entre las aguas tranquilas de la cotidianidad y las embravecidas de los conflictos sociales , y, sin embargo, naufraga, porque se pierde, en el océano excesivo de la poesía. Y no me enrollo más, lo dicho, si esa tarde no tienes nada mejor que hacer, me gustaría verte por allí, en La Marabunta C/ Torrecilla del Leal, 32 (esq. c/ Buenavista) Lavapiés / Antón Martín.


A aparte del cartel de tu turno, te adjunto un abrazo.

miércoles, 9 de noviembre de 2011

Memoria selectiva, un poema de Harkaitz Cano




MEMORIA SELECTIVA

Cuando pienses que cualquier tiempo pasado
fue mejor,
recuerda que también entonces sufriste.
Que tomaste trenes y alcanzaste la última estación,
pero fuiste incapaz de apearte,
y acabaste regresando al punto de partida.

Recuerda que no perdonaste,
que te arrepentiste, que te decepcionaron,
que fuiste tú quien se empeñó en que te amarrasen al mástil,
que exclamaste "¡jamás!", y Jamas se sonrió entre bastidores
-como quien atisba algo que tú no llegas a ver-.

Recuerda que ya entonces escribías cosas como:

si la cama es grande
y las sábanas son grandes,
dos son mejores que uno
para doblar las sábanas.

Ya entonces eras débil. Recuérdalo.

O no recuerdes. Pero, al menos,
no le hagas la vida imposible
a esa sinceridad
en la que no habitas.


poema extraído de su poemario COMPRO ORO editado con HUACANAMO. poemario recién adquirido.

Próximo recital


El miércoles 16 de Noviembre a las 21.30 horas en el calvario bar de la C/Calvario16 (Lavapiés) recitaremos Naveiras y yo poemas de nuestros últimos poemarios.

Estaremos acompañados en todo momento por el concierto que nos brindará Óscar Salinas con su proyecto en solitario "Before the Blue", una experiencia pocas veces vista.

No te la pierdas.

Hoy en los diablos azules: Daniel Ortiz


Por cuestiones laborales no podré acudir, pero si tú puedes no faltes: Daniel Ortiz haciéndonos ver que el tamaño sí que importa.

Ángel dixit.

sábado, 5 de noviembre de 2011

Otra reseña/crítica de Amor manual


Muy buenas, Ángel,

Bueno, en primer lugar no sé si pedirte disculpas por mis próximas palabras, ya que suelo ser muy vehemente con mis decisiones. Tanto si algo me gusta como si no se me nota enseguida, aunque siempre he intentado tratar con moderación el trabajo artístico de los demás (mejor o peor, hay un trabajo detrás que por lo general debe respetarse, lo que no quita para ser sinceros, que es lo que nos ayuda a mejorar).
Sinceramente, Ángel, qué placer haberte descubierto. Como te dije llevé con orgullo tu poemario a la tertulia y se lo mostré al resto. Evidentemente no era el momento para leerlo, pero resaltaron el formato apetecible del libro y el prólogo de Alejandro Céspedes, a quien por cierto conocen. Leyeron algún poema y les pareció bueno. Espero que se hagan con un ejemplar.
Vamos al poemario. Te vuelvo a repetir mi sorpresa ante un tipo de poesía muy poco habitual, cercana y a la vez distante (más abajo te explico esto mejor), muy trabajada y, sobre todo, sincera. Digo esto último porque, bajo mi parecer, resulta habitual encontrar textos de escritores que se habitúan o aburguesan en ciertas pautas de escritura o su propio estilo, y así encontramos esa poesía "sucia" digamos, cercana a Bukowski, Wolfe... que bajo una apariencia repetidamente sonora no esconde nada en una segunda lectura; o tenemos, por ejemplo, a otros tantos "horacianos", con un ritmo calculado y versos cuidados y siempre medidos, que en una primera lectura quieren ser elevados y no lo son: tampoco hay nada tras ellos, o más bien poco (un Juan Marsé poético, digamos). Pero es que tu poesía no sabría dónde encuadrarla. Se me ocurre Chantal Maillard y su libro "Hilos" o "Matar a Platón", pero es que tampoco es eso.
Se puede hacer un análisis más concienzudo de los poemas y buscar los nexos: casi siempre comienzas con un verbo, casi siempre en tiempo pasado o refiriéndote al pasado con otro tiempo verbal (incluso en "Cuando tú", que en teoría es el presente o el comienzo del presente); absolutamente siempre con versos breves, contundentes, sonoros (pero no una sonoridad "habituada", no un "coño", "puta" o del tipo "Estaba alto el telón, y la escena vacía" de Baudelaire o "El niño es el padre del hombre", frases que van a quedar para siempre: es una sonoridad más honda, es de los poemarios más sinceros que he encontrado para con el lector), versos que por su simpleza permiten varias lecturas y más que variadas sensaciones, simplemente das el pie para que el lector continúe (algo así como el absurdo de Beckett, la clave de "Es más importante sugerir que nombrar"): una actitud perfecta. Perfecta consonancia entre títulos y texto. Ejemplo: ¿Cuáles son los títulos de las partes en que se divide el libro?: Remotas periferias, Mientras tanto y Cuando tú (omito la segunda de las partes por lo que te voy a comentar a continuación). ¿Y cuáles son las primeras palabras de cada una de ellas, la presentación?: ESMERARSE en el aliento... / RETIRO de aseo... / INSISTÍAMOS en predecir... Cada palabra tiene sentido con lo que podríamos llamar una existencia normal: todas las ideas y venidas, subidas y bajadas, encuentros y desencuentros, ESMEROS y RETIROS que realizamos de forma continuada, para luego seguir INSISTIENDO. Puede que este detalle sea anecdótico, incluso no buscado, pero es una coincidencia feliz más.
Los temas. Te ofreces al lector con la misma sinceridad que el tono que le muestras, adaptando situaciones particulares a otras universales con las que cualquiera puede sentirse identificado. ¿Qué vamos obteniendo hasta ahora? Tenemos un poemario cercano y plural, que se acerca a sus lectores pero en el que hablas de ti. No podría estar más de acuerdo con el prólogo de Alejandro Céspedes y la multitud de lecturas de las que habla, totalmente acertado y lo que debe suponer el mayor de los elogios (como bien señalaste en al presentación), ya que el libro no se acaba, sino que continúa. Me lo reservo para cuando vengan a decirme que a alguien no le gusta la poesía porque se lee muy rápido y suelen ser libros pequeños, que se terminan y muchas veces no cuentan una historia (caso real en la librería, craso error evidentemente). Qué mejor definición que la que da Jose Naveiras en el epílogo: "poemas de verso corto y largo contenido".
Una cosa que me ha llamado la atención es que en algunos momentos he visto que no has titulado los poemas. Entiéndeme, hay gente que te dirá que todos tienen que ir titulados (yo pasé una etapa en la que no titulaba ninguno y me insistieron mucho) y otros que no hace falta, eso no es lo importante. Lo que sí me ha chocado es el cambio de uno titulado a otro sin titular. Eso sí que me ha sacado un poco. Luego me he dirigido al índice para ver cómo se mostraba, y veo que se ha optado por unos corchetes que reproducen el primer verso. Bajo mi punto de vista igual hubiera sido necesario, sino un título (algo en absoluto obligatorio), sí el primer verso, a modo de título, puesto en cursiva. Otra opción, quizá menos recomendable: utilizar un título genérico para distintos poemas (un ejemplo absurdo: "Cinco poemas a la consumación"), para luego ir colocándolos seguidos, unidos por aquel título más general y sin obligación de tener uno particular, o si se quiere una numeración habitual o en números romanos.
Al igual que te recomendó Jose Naveiras en la presentación, no me digas por qué, le tengo especial cariño al que ya he bautizado "Poema del helado de vainilla". Es mi preferido, porque la sorpresa y sonoridad del último verso consiguen la sonrisa por la conclusión de un gran poema pero también una sonrisa, digamos, ingenua, cotidiana. Otra cosa con la que me ganaste es dejar los versos sin terminar ("Sensual celuloide", donde además viene perfecto al poema), y muy buenos también son "Ya desde un principio", "Cosas de madres", "Omitiste el consejo" (cuyo impresionante final está señalado convenientemente con una esquina doblada), "Volver al anonimato de mujeres" (otro gran final), "Imborrables pornografías", "Batallas", "Metro Oporto" (impresionante)... Te nombro estos porque quizá puedan destacar por un verso o una imagen que me toque de cerca, pero lo importante es el tono general, Ángel, algo que se ha conseguido y que te gana en el conjunto del volumen.
Buf, me estoy enrollando mucho, perdona. Casi no sé ni lo que te he escrito, espero que tenga sentido. Nada, ya acabo. ¿Qué más puedo decir? Felicitarte de todo corazón porque es un gran trabajo, un trabajo bien hecho, y animarte a que continúes, si no en este sentido en el que consideres o sientas conveniente. Que nos vemos pronto y hablamos.

Un fuerte, fuerte abrazo,

Néstor


dije que iba a colgar en el blog todas las críticas o reseñas que me llegasen sobre mi último poemario, y eso estoy haciendo, sean buenas o malas. Aquí os he dejado la de Néstor Villazón.

Melancolía de Von Trier.








Otra obra maestra del siempre egocéntrico Lars Von Trier.

Valparaiso de Dominique A




Dominique Ané, nombre completo de Dominique A.

Comenzó su carrera en los años 90, componiendo canciones, de estilo minimalista, pero influenciado claramente por el rock. Su primer disco fue producido por el sello discográfico Lithium, siendo destacado por el periodista Bernard Lenoir en la revista Les inrockuptibles, de música independiente.

más en wikipedia, todo extraído de ahí.

viernes, 4 de noviembre de 2011

Hoy en la fanzine

Hacía tiempo que no mandaba nada a ningún lado. Bien por tiempo o por dejadez, no lo sé. Pero me he vuelto a decidir por la fanzine, puesto que el trabajo que realizan Adriana Bañares y Patricia Maestro me parece muy bonito.

Aquí os dejo el enlace en el cual han tenido el detalle de publicarme: aquí.

jueves, 3 de noviembre de 2011

Vivir sin Eduardo, una novela corta

Ando a vueltas con una novela corta y creo haber encontrado el camino, eso sí, debo de maquillarla mucho aún. Pero aquí os dejo el inicio y su esbozo inicial, espero os guste:




VIVIR SIN EDUARDO

1.

Cinturón naranja de kárate. No daba crédito. Ahora si que podía enfrentarse a ese par de mierdas que no eran capaces de jugarse el tipo en solitario con él al finalizar las clases. Sin corrillos de por medio, sin chicas que rían ante la derrota.

Durmió bien, especialmente bien, contemplando el póster de Bruce Lee pegado a la puerta con celofán.

2.

Ana María le había pedido cautela, con vulgaridad, a su modo.

- ¡Joder Edu!, ¿dónde coño vas ahora con la que cae?

Y era cierto. Ni gorra ni agua. Un polígono industrial y él. Sólos. Arriba el Lorenzo causaba estragos. El paso corto. La manga larga. Un tubo de escape. Los treinta y dos a la sombra. Otra interrogante sin resolver a sus súplicas.

Alguien circulaba con la ventanilla bajada y algo de calorreo en la radio a toda pastilla. Por su calle no era. Quizá la paralela, la de arriba o la de abajo. Vete a saber.
Comparar a esas horas el polígono con un desierto no era descabellado. Esbozó una sonrisa sorprendiéndose del placer que aquella música daba a sus tímpanos. La alegría del alma pese a la flojera.

Una higuera medio desnuda ofrecía cobijo en la acera, en un cruce, cien metros a ojo, más o menos.
Irguió la espalda, los ojos fijos y el paso decidido como aquel día en el patio del colegio en el que le abrieron una ceja. La única vez que alguien, al descuido, le abrió una ceja. Un bolígrafo certero, de esos transparentes que costaban veinte pesetas, le hizo ganarse el respeto clavándose en el antebrazo rival. El respeto y la expulsión....

Mi amigo Jaime me hace llegar esto, no podeis fallar

The tide pulls from the moon





Un nuevo descubrimiento para mí: William Fitzsimmons