jueves, 16 de mayo de 2013

Tres poemazos de Abril Medina



HAY UN CIRCO EN MI CABEZA
que debe dar otra función
-vístase de mago dolor y desaparezca a todos los payasos
encárguese de volar la carpa
después del último espectáculo
que escapen del cráneo las bestias
aún las amaestradas
las imposibles
y sea definitivo el aplauso
y definitiva sea la reverencia del sepultor-.





LOS NIÑOS NO DEBERÍAN SER CALVOS
no pálidos y delgados
temiendo al aguijón de alguna bruja blanca
que apenas ladra por el pasillo
a cuatro pisos del parque y navidad y de mamá

los niños no deberían ser conectados como aparatos eléctricos
sometidos al que llaman
con horror y fe
El Especialista

no a la sentencia de ayuno y fármacos
"más o menos descompuesto" y ese ruido en la pantalla
hay que temer sobre todas las cosas a la negligencia
mala voluntad del especialista o el descuido

los niños no deberían salir en cajita del cuarto piso.






TENÍAN EL ESPÍRITU EN PAUSA
y las uñas pintadas
como una niña que juega
o algún ahogado

-si me cortas las manos te compro un vestido
quiero quedarme así
ir enfriándome por dentro-

antes de los quince
nunca maté a nadie
disfrutaba esa suerte
después hubo que salvarse
encontrar al enemigo en la probeta
sacrificar a la madre
que me crecía en los pechos

-si me das un sedante hablaré bien de ti
allá
en el infierno-.