miércoles, 6 de octubre de 2010

DAVID GONZÁLEZ Y LA REALIDAD







EL DEDO EN EL GATILLO



Alguna noche,
después del recuento,
es el del tricornio
quien las paga:

¡Pico! ¡Picoleto!
¿Y tu mujer?
¿Dónde la tienes?
¿Con quién está?
¡Pregúntale a tu sargento!
¡No veas cómo se estará poniendo!

Alguno de nosotros
empieza a tirarle
las pilas usadas
del radiocasete.
Enseguida le imita
todo el mundo
y el pobre picoleto
sufre un auténtico bombardeo.
A veces se refugia en la garita.

¡Pico! ¡Al loro!
¡Agáchate!
¡No vayas a romperte la cornamenta!

Pero otras
se mosquea de verdad
y pierde los nervios
y coge su fusil
y le quita el seguro
y se lo lleva al hombro
y pone el dedo en el gatillo
y apunta hacia todas las voces.

¡Dispara! ¡Dispara!
¿ A qué estás esperando?
¡Dispara! ¡Dispara!
¿Qué te pasa?
¿No hay huevos o qué?
¡Venga, pico!
¡Dispara! ¡Dispara!

¿Por qué no lo hace?
¿Por qué no dispara?

Alguno de nosotros,
yo mismo,
en su lugar,
lo haría.






Hoy tenía ganas de bastante realidad, mucha realidad. Y para mi, David González, un gran bro, es un maestro en este tipo de arte.

Poema extraído de su poemario EL DEMONIO TE COMA LAS OREJAS editado por GLAYIU EDITORIAL.

Foto inédita de Voltios.

VOLTIOS DIXIT.

2 comentarios:

ana sáenz dijo...

la foto de cabecera es tuya? es una auténtica maravilla

un abrazo

Voltios dijo...

sí, ana, te gustó, si quieres te la mando por mail, y algo más retocadilla, para ti, un abrazo.