domingo, 25 de diciembre de 2011

Improvisado

Puedes creer que cuando oigo tus pies descalzos, silenciosos,
andar por la madera de casa,

o cuando se forma un bigote de espuma encima de tus labios,
tras beber de ese tercio que hemos compartido,

sigo pensando lo afortunado que puedo llegar a sentirme porque te fijases en mí aquel día
en el que había metido la pata tantas veces con otras distintas a ti.

Y es entonces cuando dejo el corazón girando entre los números del teclado de mi teléfono móvil
o bailando sobere las yemas de los dedos,
por ver más que nada,
si todavía y tras 14 años aún nos quedan cosas por contarnos.

Es cierto que puedo parecer un estúpido poeta sensiblero que ahoga sus instantes de melancolía
entre Damien Rice y el olor que aún guardo de tus vaqueros.

Es cierto todo lo que puedas llegar a pensar sobre mí,
incluso que fui demasiado lejos al querer besar los labios impregnados de cerveza de otra.
Sí, puedes castigarme por ello y eso que no juego, desde hace mucho a la autoflagelación,
pero he vuelto a empezar a practicarla y perdí las pautas a seguir.

No ansío una palabra, ni el perdón o un tercio a medias.
Déjame reposar aquí en estas líneas que quizá no llegues nunca a leer,
mientras busco mejores soluciones para acortar los callejones de esta ciudad que nos separa,
pese a estar tan cerca

Todo esto son tópicos y puede que tus pies descalzos, el aroma de tus vaqueros o el bigote de espuma.

Puede...

Puede, si tú permites que una simple llamada al móvil donde dejé la impaciencia lo arregle todo
mientras recojo los escombros de la calle que nos hicimos a medida.

¿sabes que la lluvia empapa los zapatos o la punta de mi gorra?

Permítete averiguarlo.

No encuentro mi móvil

2 comentarios:

acróbata dijo...

Lo fácil que es romperlo todo en un instante y lo difícil que es arreglarlo aunque haya toda una vida para intentarlo. Así de complicadas son las relaciones humanas.

Saludos y en todo caso Good luck!!!


P.d: De momento no me he electrocutado. Supongo que será buena señal.

Ángel Muñoz dijo...

Gracias por pasarte por aquí, Acróbata, por tus palabras y por no electrocutarte, :)