miércoles, 6 de marzo de 2013

Dos poemas de Rumor Nocturno de Ledo Ivo



La noche blanca

Una fuente clara y musical
canta en la noche blanca de Roma
y de los jardines paganos viene el aroma
que embalsama las camas de los amantes.

El agua de sí misma enamorada
ciñe la frente fría de las estatuas
de día heridas por las fatuas
voces de los turistas sucesivos.

La memoria oculta de las cloacas
narra su viaje de agua y fábula
por boca de tritones y de máscaras.

En la blancura de la plaza adormecida
aparece un travesti sidoso
y escucha la fuente, la eterna voz de la vida.


Preguntar no ofende

Nunca he comprendido
el silencio de Dios.
¿Por qué Dios no habla?
¿Por qué calla Dios
si alguien le pregunta?
¿Por qué un Dios mudo
responde a todo?