martes, 30 de abril de 2013

EXPERIMENTO POÉTICO: Tres poemas de Bárbara Butragueño acompados por música de I AM DIVE



CAMINO CON LAS MANOS ABIERTAS, VENCIDAS
arqueada como una flor de huesos tristes
camino hasta introducirme despacito
en la luz
despacito como una araña me cobijo
en su cuna de mimbre
y miro mi vientre vacío de caracola estúpida
                         nadie conoce mi cárcel de harapos
                         mis manos húmedas de pena
                         nadie sabe que en mi piel los niños lloran
                         y yo no merezco bailar si no hay lluvia.

He sangrado todos los muertos de este mundo,
todos han golpeado mi vientre con cólera
durante largas noches mi cuerpo ha llorado
una oscuridad perfecta
algo así como una fiebre
de piel y de sangre agitadas
                                               y todo para qué

para encontrarme en cuerpos que no son el mío
y en vientres grandes como conchas,
para sentir este viento turbio en el pecho
y barro en las manos y en los muslos
y dentro de mí una gran farsa
que gira como la noche.

En mi cuerpo la verdad es tenue como una ubre pálida.



YO TAMBIÉN TIEMBLO LA COPA VACÍA
lamo la luz como un insecto
pero me reconocerás
y no hablaremos ruinas entre la noche
no me sangraré en legión

me reconocerás entre tus dedos
calma suspendida
sin tumba ni memoria

porque no hay plegaria oscura
ni llaga ni medida
no hay dolor bajo los párpados
números ardiendo falsa eternidad
solo mi sangre supurando
habitaciones blancas
y tú cubierto de frutos
hablándome el rostro.

Me reconocerás
bosque  caballo  hormiga
no espina pulida en silencio
no paz entre cuchillos
solo quieta claridad en la lluvia
justo antes de estallarte en peces
y no habrá membrana ni residuo
ni muros calcinados
ni sutura que te aleja

porque no hay hemorragia
hay camino.



UNA VEZ MÁS
te marchas,
deshabitando
los ángulos del aire.

Desnuda,
solo me queda cobijarme
entre las costillas
de esta oscuridad que soy sin ti.

Ahora, la luz,
como una caña hueca,
retumba al chocar contra las cosas
y es así que el mundo me azota
para que yo te vibre
con mi cuerpo golpeando,
condenada a darte forma,
nota eterna.

Bajo tu nombre
el vacío crece
como dulce liquen venenoso.