viernes, 4 de enero de 2013

Los lobos que cuidan de Monogatari








Por la moto de 600 cc hacia la lonja. Muñecas que hablan mazapán.


Y Purcell siempre.


Volverse loco hacia atrás. Tacones de azul hospital.


La niebla asfixiante, espasmo de madera y cadenas. No hay Atlántico. Ni tiempo.


Más nieve es posible.


Nacen los crudos cuerpecitos. Habitación sonora.


Mar gris de hilo rojo. Puede verse en la bola de espejo. Cansancio familiar.


Siempre lobos. Vienen los salvajes. No son ellos.


Superar las alas. Caudal de vino amable. Pobres abejas.


La araña madre. Todos en sus puestos. Un tipo duro tiembla.


La amazona y la fiera. Cuál cazar.


Y sí. Realmente fue


extraído del blog de EVA MONOGATARI