martes, 19 de junio de 2012

TEDIO de Vicente Muñoz Álvarez



Sentado en la habitación
mientras afuera se oyen ruidos.
La amarillenta luz del flexo
me ilumina la cabeza,
las manos y el ombligo,
pero no llega a mis pies.
Mis pies están ahí quietos,
en la oscuridad,
como setas pálidas
pudriéndose en la bruma.
Todo sigue igual
mientras afuera se oyen ruidos:
libros, incienso,
literatura impublicable,
sonido de tic tac.
Dicen que las flores
tienen sentimientos,
pero yo las veo
marchitarse en el jarrón.
Me asomo a la ventana:
cuatro niños golpean
la trapa de un local
y a lo lejos ladra un perro.
De regreso a mi cuarto
pienso que lo peor de crecer
es no poder contar más años
con los dedos.


Vicente Muñoz Álvarez, de Canciones de la gran deriva (Ateneo Obrero de Gijón, 1999).
 
 
extraído de su blog MI VIDA EN LA PENUMBRA

4 comentarios:

Vicente Muñoz Álvarez dijo...

gracias, compi, gracias:

un placer estar aquí.


v

Bletisa dijo...

Bueno pues no sé.
No me gusta nada.
Tenemos necesariamente más críticos, Angel, y tal vez menos correctos.
No pasará nada.

Ángel Muñoz dijo...

Gracias a ti Vic, siempre.

Ángel Muñoz dijo...

Claro que no Bleti, un abrazo y un placer volverte a ver por aquí. Pero este poema lo puse porque refleja muy bien el estado de ánimo en el que últimamente me encuentro, aunque como siempre he dicho: para gustos colores.