lunes, 20 de junio de 2011

Andrés Navarro y "Un huésped panorámico"




VI.

Se reunen en círculos: los delicuentes, las ideas.
La metáfora del frío no convence al vaho
que mascan los caballos. En los jardines
huellas sin tribu, aligeran el puente tres gorriones.
Puedes decir `venid a mí, amables culturistas´
o `así serán un día todas las estatuas´.
Puedes hacer pie entre esta anatomía
casi humana. El gran angular del idioma
no basta a la canción de un día hueco.



VII.

Y entonces la felina sed de leche, la menstruación
prematura por exceso de hermanos, la lengua desatada
como un nudo. Con tres partes de árbol y una de piedra,
pequeños cuerpos bajo gorros de vivos colores
esperando el microbús escolar. Deslizamientos
cortos - las rodillas muy juntas
como frente a un peligro- entre la aceptación
y fruta.

Cerillas. Mirar filas de hormigas sin ser visto.



2 comentarios:

Anastasia Kontratevidi dijo...

Uno de los mejores libros de poesía actual que he leído este año. Sin ninguna duda.

Ángel Muñoz dijo...

Cierto es, Anastasia. El mundo que plantea Andrés con su Huésped es tremendamente sublime. Un fuerte abrazo y gracias por dejarte caer por aquí.