viernes, 30 de marzo de 2012

RESET. Hace un año



Todo era triste entonces, eso lo supe luego.
Íbamos al colegio con aquellos
pantalones tan cortos. En el patio, el recreo
era un parque temático pero sin luz eléctrica.
Bailábamos peonzas, jugábamos al clavo,
siempre al fútbol con balones de trapo.
Llovía sin parar, todos los días,
una lluvia tenaz, torpe, liviana, que empapaba la ropa,
los chalecos de lana que mi madre tejía.

Todo era triste entonces, pero yo lo ignoraba,
yo era un niño feliz a pesar de los curas.
Era normal que cada invierno dieran la vuelta a los abrigos,
y cada primavera una modista gorda cambiara a las camisas
los cuellos y los puños. Los amigos
-ya nos vamos muriendo- eran algo intocable.

Todo era triste entonces, eso lo supe luego.
Todo era triste entonces y sigue siendo triste,
lo malo es que ahora sé lo que antes no sabía
y siento un malestar tripas adentro
cuando pienso en los días felices de mi infancia.

No puedo ser feliz. No quiero
haber sido feliz. Sigue lloviendo
y ahora el agua me cala hasta los huesos.
No tengo en la cabeza más que muertes
de efectos especiales. Muchas veces
me despierto en la noche envuelto en nieblas
de traición o de olvido. Me todo dos pastillas
y me vuelvo a dormir, y me regreso
al patio del colegio, allí están todos.


poema de JOSÉ LUIS ZÚÑIGA, amigo, poeta, cantautor, persona. 

TE AÑORO AMIGO. TU AMIGO "VOLTI", AHORA MENOS "VOLTI".

fotografía realizada por Ángel Muñoz

5 comentarios:

Paloma Corrales dijo...

Grande. Muy grande.

Jorge dijo...

Se pone un nudo en la garganta cada vez que le leo; y al ver esa foto…ufff… el día de mi presentación y el día que le conocí…Cómo pasa el tiempo, y cómo se le echa de menos…

El maestro siempre será el maestro, y por ello, y por ser increíble como persona, se le quiere. Siempre.

Un abrazo grande!

virgi dijo...

Emocionada me he quedado. Pensar que me envió su libro pocos días antes de morir.
Preciosidad de poema.
Un abrazo, Ángel.

Ángela dijo...

Bueno, acabo de aterrizar y no sé muy bien de qué va el tema.
Pero he leído el poema y he tragado saliva varias veces, porque es tristemente nostalgico, hermoso, me huele a lluvia, a barro, a meriendas y a rodillas peladas.

uf, me encanta. Mi respeto.

Ángel Muñoz dijo...

Gracias a los cuatro por estar, por venir, por el respeto y el cariño a Zúñiga, y a ti Ángela por aparecer y ser bienvenida.