lunes, 10 de mayo de 2010

EL 36 DE LUIS MIGUEL RABANAL




XXXVI

Sin que sepa la soledad que te has ido.

Ella acostumbra a besarte al estirar la sábana
sobre tu cuerpo muerto, a veces le sonríes
y daño piensas que jamás desmaya.
Ella también se diluye cuando dan las horas.

Acontecía en la noche menos oportuna,
el deseo que llega con sus piernas cansadas
y la magnífica sed, flaquear contigo
como el chiquillo que finge haberse lisiado.

Ella tiritaba solamente.
Para que los días crezcan sin ti, para
que nos hablen de batallas perdidas, de niños
perversos que nos hacen gritar.

Bajo el cadáver vivo se agolpan sospechas.



Extraído de su poemario FANTASÍA DEL CUERPO POSTRADO

3 comentarios:

Jorge dijo...

El sábado por la noche nos hablaba Begoña, a Eva y a mí, de este gran poeta.
Me ha gustado muchísimo el poema.
Un abrazo.

Pokol dijo...

Sin que sepa la soledad que te has ido...Uf, qué intenso...

Orologiaio dijo...

Cuánta intensidad para empezar la semana...